Crece la demanda de tecnología inteligente para proteger segundas residencias

En 2019 acontecieron en España más de 140.000 robos en viviendas, según datos del Ministerio del Interior. En el contexto de la pandemia, la casuística de robos en hogares está cambiando y los ladrones optan por las segundas residencias y otras viviendas vacías. Según cifras aportadas por la Unión de Cerrajeros de Seguridad, desde que se inició la pandemia han aumentado un 10% los robos en segundas residencias.

Segundas residencias

Ante esta situación, empresas de soluciones de seguridad, como Watchman Door, han registrado un aumento en la demanda de sus sistemas inteligentes para el control y seguridad en los inmuebles. Así lo constata Norman Sánchez, director general de Watchman Door: «Nuestras cerraduras inteligentes permiten al propietario de una segunda residencia estar tranquilo, aunque se encuentre lejos de su inmueble y aunque pase mucho tiempo sin poder ir debido a las restricciones de movilidad. Nuestras soluciones le permiten tener un control exhaustivo sobre la actividad que se realiza en el inmueble».

Las cerraduras inteligentes de Watchman Door se activan por Bluetooth y envían una alerta al móvil si detectan cualquier movimiento en la puerta. Además, es imposible abrirlas con ninguna herramienta.

Se trata de un dispositivo del que el propietario tiene control remoto en tiempo real detectando cualquier tipo de vibración o intrusión (si alguien entra o lo intenta, sale, intenta accionar el acceso, etc.) y enviando una alerta al móvil. Es una cerradura invisible desde fuera, siendo imposible saber a qué altura de la puerta está colocada.