fbpx
InicioArtículos técnicosControl de accesos: un paso más hacia la gestión y protección de...

Control de accesos: un paso más hacia la gestión y protección de la identidad

Jordi Hidalgo
CPO de Redtrust

Proteger la identidad de los empleados y asegurar su autenticación en cualquier lugar se ha vuelto un verdadero desafío, sobre todo cuando los incidentes de robo o suplantación de identidad no paran de crecer. Solo en 2023, más del 90% de las empresas se encuentran en riesgo de sufrir un ataque de phishing, según Forbes, por lo que el control de accesos es fundamental para evitar brechas de seguridad y, con ello, impedir este tipo de ataques de suplantación de identidad.

A tenor de lo comentado, no hay duda de que las empresas necesitan sumar a sus estrategias de ciberseguridad, herramientas de protección de la identidad digital que les ayuden a controlar el acceso y el uso que sus empleados hacen de los certificados, dónde se instalan o cómo se gestiona su ciclo de vida.

De ahí que la relevancia de la gestión de identidades y acceso (IAM) esté aumentando en los entornos empresariales: más del 44% de los profesionales de TI reconocen que sus organizaciones ya la han implementado, de acuerdo a un estudio de CyberRisk Alliance Business Intelligence. La IAM garantiza que únicamente los usuarios autorizados puedan acceder a los recursos tecnológicos de la compañía. Y junto a la IAM, el uso del certificado digital como mecanismo de autenticación permite securizar aún más dicho proceso.

Asegurar la identidad digital

El certificado digital es el mecanismo de autenticación más robusto utilizado por las empresas para blindar la seguridad de su identidad digital, además de sus comunicaciones online con otras entidades u organismos públicos. Su uso a nivel interno ofrece, al mismo tiempo, numerosos beneficios a la hora de asegurar la integridad y el no repudio de la información.

Los certificados digitales son, por tanto, la llave de entrada a muchas áreas de la gestión empresarial, por lo que los responsables de seguridad se enfrentan al reto de controlar el uso que se hace de ellos para evitar un empleo fraudulento o un incidente de ciberseguridad.

Su inclusión en las estrategias IAM permite asegurar la gestión y control de accesos de los empleados a la red, sistemas o nube de la empresa. Es más, una combinación, certificado e IAM, logrará su objetivo dentro de los planes de ciberseguridad, siempre que se apliquen ciertas medidas de control y seguridad sobre los mismos.

¿Y cómo pueden lograr este propósito? La respuesta está en la centralización, la cual asegura la total protección y custodia de los certificados digitales y sus claves en un repositorio único y seguro, ofreciendo los mecanismos necesarios para un control total.

Entre dichos mecanismos se encuentra la monitorización de todas las acciones y usos de los certificados y la implantación de una auditoría detallada con la que se registran todas las operaciones realizadas con los certificados. Gracias a ello queda una trazabilidad de quién, dónde, cuándo y para qué se han utilizado los certificados digitales.

Por otro lado, la creación de políticas de uso permite restringir a los usuarios qué hacer con cada certificado, por lo que los responsables tienen el control de los mismos en todo momento. De esta forma, no solo se limita el uso de los certificados a los diferentes usuarios según los requerimientos de la empresa, sino que también se garantiza el control y acceso legítimo, por parte de estos, a las claves custodiadas.

En este contexto, es importante que la plataforma centralizadora de los certificados valide de forma robusta la identidad de los usuarios que acceden a estos, así como que permita la integración con los proveedores de identidad del cliente. Esto posibilita la autenticación con SSO (Single-Sign On), a través de la cual el usuario se auténtica una única vez, de manera centralizada, para acceder a los certificados custodiados y al resto de los servicios integrados de la compañía.

No hay duda, por tanto, de que la gestión de identidad y acceso y las estrategias para proteger la identidad digital está camino de convertirse en una solución disruptiva para aumentar la seguridad de los accesos a los entornos empresariales. A esto se une un mayor apoyo de la seguridad en remoto, ya que proteger la identidad de los empleados y asegurar su autenticación en cualquier parte será un verdadero desafío. En este sentido, el certificado digital será aún más necesario para asegurar dichas identidades.

Redtrust gestiona y controla todo tipo de certificados a través de su custodia en un servidor cifrado e independiente, estableciendo los mecanismos necesarios para su total control y gestión. De este modo, y gracias a la centralización, asegura la protección de la identidad digital de las empresas, evitando la dispersión de los certificados en distintas estaciones de trabajo, su uso ilegítimo por parte de usuarios no autorizados y su exportación.

[1] Informe «Las 10 principales amenazas para la ciberseguridad en 2023» elaborado por la firma de servicios profesionales BDO.

Autores

CPO de Redtrust

artículos relacionados