Tres factores clave que ayudan a prolongar la vida útil de un producto

La situación creada por el coronavirus ha despertado en España conciencia crítica. El cambio climático y los desafíos que este presenta ha puesto de relieve la importancia de seguir trabajando por esta causa en nuestro país. El Proyecto de Ley de cambio climático y transición energética tiene como objetivos principales que España alcance, como máximo en 2050, la neutralidad de emisiones. El país solo debería emitir la mitad de los gases de efecto invernadero que sus sumideros son capaces de absorber, y que el sistema eléctrico sea ese mismo año 100% renovable. Asimismo, de cara a 2030, las emisiones tendrán que reducirse como mínimo un 20% y el 35% del consumo energético deberá ser de origen renovable. En este sentido, ASSA ABLOY Entrance Systems destaca en este artículo los tres factores clave que ayudan a prolongar la vida útil de un producto.

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Según el último Barómetro Industrial del Cogiti, España es el quinto país de la Unión Europea en cuanto a volumen de facturación del sector industrial (538.655 mill. euros) y este representaría un total del 16% del PIB. Las políticas medioambientales aplicadas a este sector podrían afectar al desarrollo de éste si no se establecen medidas controladas en cuanto a la producción en el mismo.

Las 3 R (reducir, reciclar y reutilizar) están asentándose cada vez más, no solo en estos sectores, sino también en el consumidor final. Alargar la vida útil de un producto puede ser clave a la hora de conseguir estos objetivos propuestos y reducir la huella del hombre en el ecosistema. En este contexto, ASSA ABLOY Entrance Systems, empresa de referencia en soluciones de acceso automatizado para un flujo eficaz de mercancías y personas, destaca tres aspectos clave que ayudan a alargar la vida útil de una solución:

Programas de mantenimiento preventivo: este tipo de procesos permiten ahorrar no solo en tiempo, sino también en gasto económico. Además, el mantenimiento de las soluciones es fundamental para alargar al máximo la vida útil de un producto. Esto permitirá reducir el consumo y propiciar un flujo constante de personas, bienes y servicios.

Reducir, reciclar, reutilizar: las 3 R se han convertido en una máxima, que se ha asentado durante la situación excepcional en la que nos encontramos. Según Ecoembes durante el confinamiento ha aumentado el reciclaje un 15% más. Consumir menos materia prima y productos en nuestro estilo de vida, supondría producir menos por parte de las grandes industrias; lo necesario. La idea de reciclar y reutilizar un producto permitirá que este siga teniendo un uso útil. Si no se sobre produce, no se usarán recursos que acabarán como residuos.

Tecnología: la tecnología se presenta como un aliado a la hora de prolongar la vida útil de un producto. La implementación de nuevas estrategias ligadas a la propia solución como modificar el diseño, calidad, darle otra utilidad o diversificar sus funciones pueden permitir darle una segunda oportunidad a un producto que parecía caduco.

De hecho, el apoyo en la tecnología puede ser una oportunidad para redefinir la estrategia de negocio y poder dirigir una determinada solución a otro segmento de clientes, sectores o una ventaja competitiva en el mercado.

«En ASSA ABLOY Entrance Systems consideramos la sostenibilidad de los productos como una prioridad en nuestra agenda. Por ello, trabajamos a diario por crear soluciones que permitan respetar el ecosistema y, por ende, cumplir con los requisitos de las nueva normativas», señala Miguel Soria, Responsable de Operaciones de la División Peatonal de ASSA ABLOY Entrance Systems. «Nuestro servicio de mantenimiento permite alargar la vida útil del producto, reforzando nuestro compromiso con el planeta y favoreciendo el servicio excelente hacia nuestros clientes», concluye.