La industria de la Seguridad Privada ante la crisis del COVID19, la clave es adaptarse

Paloma Velasco. Directora Ejecutiva de la Asociación Española de Empresas de Seguridad. AES

Esta gravísima crisis está poniendo a prueba a nuestras empresas, como no podía ser de otra forma, como está poniendo a prueba la economía mundial. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, afirmó que «este virus no respeta fronteras; no distingue entre razas o etnias; y no tiene en cuenta el PIB o el nivel de desarrollo de un país». Pone en riesgo a todas las personas por igual, independientemente de sus condiciones individuales o lugar de procedencia. También pone en riesgo a todas las empresas por igual.

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Paloma Velasco. Directora Ejecutiva de la AES

La industria de la Seguridad Privada se vio terriblemente afectada en la gran crisis económica que empezó en 2008, de tal manera que, al cierre de 2019, en España aún no había recuperado el volumen de negocio de aquel año.

Y ahora llega esta situación tan anómala y extraordinaria, debida a la cual nuestras empresas se están viendo seriamente afectadas. De hecho, a marzo de 2020, las empresas más grandes de nuestra industria habían ya cerrado o estaban a punto de cerrar negociaciones con los sindicatos para determinar el número de trabajadores que irían a los ERTEs.

Crisis & Sector Seguridad

Podemos enumerar alguna de las situaciones que están afectando a los ingresos de las compañías de seguridad, como son las siguientes:

  • Las que tenían presencia en líneas aéreas, puertos, aeropuertos, hoteles y empresas de restauración están sufriendo una gran caída de los ingresos ante el cese momentáneo de la actividad de estas empresas.
  • Sin embargo, las que tienen clientes en sectores de la distribución se enfrentan a una creciente demanda.
  • Las que desarrollan su actividad en comercios, cadenas de retail, pequeñas y medianas empresas no consideradas servicios esenciales, han sufrido una drástica caída de sus ingresos.
  • Las empresas de seguridad privada de tamaño mediano y grande que están cubriendo las solicitudes de servicios que prestan los servicios públicos porque estos no llegan por falta de recursos debido a la cuarentena es otro de los datos a tener en cuenta para fijar las repercusiones de esta crisis en nuestra industria.
  • Como lo es, y muy importante, el uso de medios de pago alternativos al efectivo, debido a los pedidos electrónicos y a las recomendaciones sanitarias de hacer los pagos mediante las tarjetas de crédito o las transferencias bancarias.

Analizando también las nuevas oportunidades que surgen, como respuesta a esta amenaza, podemos afirmar que, aunque el futuro de la recuperación económica está lleno de incertidumbres, sí sabemos ya que el COVID19 va a afectar al modo en que se va a desarrollar nuestra función empresarial y comercial en el futuro.

Vamos a vivir en un mundo post pandemia, en el que la tónica general alrededor del planeta va a ser adaptarnos a nuevas prácticas, como la toma de temperatura, la distancia física y el uso de mascarillas.

Este nuevo paradigma nos conducirá a buscar la forma de gestionar la actividad de las empresas de forma segura. Soluciones como el control de aforo, la gestión de colas, el control de accesos o el conteo de personas, se convertirán en nuestras aliadas en este nuevo reto para reducir en lo posible el impacto del COVID19.

Y las empresas de nuestra Asociación están preparadas para ofrecer soluciones y métodos para conseguir un acceso seguro que garantice la salubridad en espacios públicos como puertos, aeropuertos, centros comerciales, conciertos, espacios culturales y deportivos, estadios, hospitales, colegios y universidades, transportes públicos, instalaciones deportivas, patrimonio histórico, playas, piscinas y muchos otros.

Evidentemente, no dejaremos de asistir a todos ellos, pero sí cambiará la manera en que vamos a hacerlo en el futuro, y nuestra industria puede ayudar mucho a hacerlo de forma segura.

La clave es adaptarse. Como dice Debasish Mridha, físico y filósofo americano, «la inteligencia no siempre define la sabiduría, pero la adaptabilidad al cambio sí».