El comercio perdió 1.800 millones por hurtos y errores administrativos en 2016

El comercio perdió el año pasado 1.800 millones en 2016 entre hurtos comerciales y errores administrativos, lo que representa el 0.82% de sus ventas. Las cifras se extraen del estudio “La pérdida en la gran distribución comercial 2017”, elaborado por AECOC en colaboración con EY y que se presentó en el 20º Congreso AECOC de Prevención de la Pérdida ante cerca de 200 profesionales.

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El porcentaje de pérdida desconocida ha disminuido ligeramente respecto al año anterior, cuando se situó en el 0.84%, pero supone mayores pérdidas económicas dado el incremento del 3.7% en la cifra de ventas en el sector minorista. De estos 1.800 millones de euros de pérdida, el 59% corresponde a hurtos externos – aquellos realizados por personas ajenas a la empresa-, mientras que el 22% se atribuye a hurtos internos – aquellos realizados por parte de empleados directos de la propia organización o personas relacionadas laboralmente con la empresa-.

Así, en total, los hurtos comerciales fueron responsables del 81% de la pérdida desconocida sufrida por las empresas el año pasado. El restante 19% de la pérdida desconocida total se produjo debido a errores de gestión. De ellos, los más frecuentes se derivan de los procesos de preparación y entrega de la documentación correspondiente, seguidos por los errores en la fijación de precios.

En comparación con el año anterior, se ha producido un ligero descenso respecto al hurto en general, pasando del 84% el año anterior al 81% de este año, en detrimento de un ligero aumento de los errores administrativos que, si el año pasado se quedaron en el 16%, este año llegan al 19%. Por tipo de establecimiento, los supermercados (0.85%) y tiendas especializadas (0.72%) representan índices de pérdida más altos. Seguidamente se sitúan los hipermercados (0.63%), mientras que los almacenes mayoristas (0.62%) son el tipo de establecimiento con un menor índice.

El mayor índice de pérdida desconocida se observa en empresas del sector ferretería y construcción con un 1.18%, aunque ha conseguido un ligero descenso al año anterior, seguido por el sector del textil con un 0.85%, la perfumería con un 0.75%, el gran consumo en general con un 0.82%, la perfumería con un 0.53% y la electrónica de consumo con un 0.36%.

Productos más sustraídos

En cuanto a productos, el ranking de productos más sustraídos dentro del sector de la alimentación lo lideran las bebidas alcohólicas y los cárnicos ibéricos; dentro de la cosmética, las cremas, el maquillaje y el perfume; dentro del textil, camisetas, camisas, pantalones y jerseys; dentro de la ferretería, el material eléctrico y de iluminación; y, finalmente, dentro del sector de la electrónica, las consolas y videojuegos, accesorios informáticos y los teléfonos.

En términos generales, los tres productos más señalados como aquellos que sufren más hurtos en la distribución son las bebidas alcohólicas – el 86.7% de los distribuidores considera que es uno de los productos más hurtados-, cremas –el 84.6%- y textil en general -81.8%-.

Se trata principalmente de productos atractivos para el hurto debido a sus características físicas, su elevado valor monetario o la facilidad con la que puedan ser revendidos en mercados paralelos. Los productos que son la última novedad y aquellos de uso cotidiano por los que no se está dispuesto a pagar sufren una mayor probabilidad de ser hurtados.

El Congreso fue inaugurado por el Ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, quien ha anunciado que el Ministerio está trabajando, en colaboración con las fuerzas de seguridad y AECOC, en un protocolo que permitirá a los comercios denunciar “in situ” y al momento a quienes encuentren robando en sus instalaciones. Según el Ministro el protocolo estará listo en 2018.

Por su parte, el presidente de AECOC, Javier Campo, destacó las importantes pérdidas que los hurtos comerciales ocasionan a las empresas del gran consumo y ha advertido que los principales responsables de las sustracciones no son los particulares sino las bandas organizadas que luego revenden las mercancías robadas.