Tecnifuego-Aespi: balance de incendios de viviendas durante 2011

Más de un centenar de muertes por incendio en el hogar; el colectivo más vulnerable, los ancianos

La ola de frío del invierno de 2012 está provocando cientos de incendios en viviendas en España, solo en Andalucía hasta el 14 de febrero han muerto 9 personas en los más de 60 incendios que se han  declarado hasta esta fecha. Según los bomberos «las bajas temperaturas coinciden con el aumento de incendios, debido a braseros o aparatos eléctricos».

 

Durante 2011 han fallecido a causa de un incendio en su hogar 103 personas

Durante 2011 han fallecido a causa de un incendio en su hogar 103 personas. Estos datos facilitados por aseguradoras y bomberos muestran que las estadísticas de muertes por incendio en España aunque a la baja, siguen siendo el triste y persistente promedio de la década. El pasado diciembre fue de los meses de mayor número de siniestros registrados,  con un balance de ocho fallecidos, decenas de evacuaciones  y más de 300 salidas de bomberos por incendios en viviendas y coincidiendo con la bajada de temperaturas, y mayor uso de aparatos eléctricos

Entre el 23 al  26 de diciembre, cinco personas murieron en incendios de viviendas en Huelva, L’Hospitalet de Llobregat, Cambrils, Madrid y Córdoba. Y el 19 diciembre, tres miembros de una misma familia fallecieron en el incendio de su vivienda en Madrid, de madrugada.

En los datos recogidos se aprecia que los ancianos son la parte más afectada de la población y que cuando más incendios con muerte se generan es en las horas nocturnas –entre las 23:00 h y las 06:00 h.

El último estudio presentado por la Fundación Mapfre, sobre  incendios en 2010, destaca también la vulnerabilidad de los mayores de 65 años «que venimos apreciando en las estadísticas generales de incendios de los últimos años. Es fácil concluir que se considera necesario realizar más campañas de prevención dirigidas a las personas mayores de 65 años…«El 35 % de los incendios se produce en las horas nocturnas entre las 10 de la noche y las 6 de la mañana, mientras se duerme. La instalación de detectores domésticos de incendios y de gas podría contribuir a evitar un gran número de estas muertes».

Este estudio aconseja además que la legislación de protección contra incendios en los edificios debiera prestar más atención al objeto de evitar las muertes en los edificios de vivienda. «Como ejemplo, se debería comenzar a regular la instalación de detectores de incendio en los hogares».

En este sentido, se está estudiando incluir detección de incendios en el programa de I+D+i europeo  AAL (Protección integral del anciano). En este proyecto se está investigando en todos los procesos de «vida asistida», con investigaciones que incluyen sensores de gas, de caída, etc., por lo que se observa conveniente introducir también la detección de incendios.

 

Causas de incendio en el hogar

Las causas de incendio en el hogar, por orden de importancia son: los aparatos productores de calor (estufas, radiadores, chimeneas, braseros) y  las deficiencias en la red eléctrica, bien por sobrecarga en la red, por mal estado de la instalación y/o de los aparatos eléctricos. Además, los descuidos, como dejar al fuego una sartén mientras se habla por teléfono, fumar en la cama, dejar velas encendidas sin vigilancia son algunas de los desencadenantes más frecuentes de un incendio. Los lugares más comunes donde se  produce un incendio son cocina, salón y dormitorio, por este orden.

La Plataforma para la Revisión de Instalaciones Eléctricas, PRIE, declara en un documento público que «En España, las estadísticas disponibles reflejan cifras alarmantes: 7.300 incendios anuales por causas eléctricas… los cálculos realizados por los profesionales del sector eléctrico estiman en nueve millones los hogares se encuentran en una situación de urgencia y en tres millones las viviendas que presentan deficiencias graves».

Sistemas básicos de suridad en las viviendas

Independientemente, de la necesidad de atención y revisión del equipamiento eléctrico, desde TECNIFUEGO-AESPI se recomienda la instalación de sistemas de seguridad contra incendios en los edificios y las propias viviendas, y comprobar periódicamente su buen estado y mantenimiento. Algunos de los equipos básicos a instalar son:

Extintor: en caso de conato o primera fase del incendio, se utiliza fácilmente y siempre dirigiendo la manguera a la base de la llama.

BIE: La boca de incendios equipada es idónea para instalarse en  el portal y pasillos. Es fácil de usar, eficaz e inagotable ya que funciona con agua de la red.

Detección: los detectores automáticos proporcionan gran seguridad mientras se duerme, ya que son los equipos más precoces que avisan por medio de sirenas e indicadores visuales asociados del posible incendio para proceder a la evacuación del edificio y activar los equipos de extinción automática (si van asociados a rociadores automáticos, por ejemplo).

Rociadores automáticos. Permite sofocar el incendio con la acción directa del agua a través de los rociadores que son alimentados por tuberías. Se activan automáticamente.

Ignifugación de los materiales: Conviene tener en cuenta el grado de reacción al fuego de los elementos de revestimiento de techos, paredes, suelos, mobiliario y elementos decorativos en general. Lo deseable es que tengan la menor contribución al fuego.

Compartimentación y protección estructural. Todos los elementos constructivos que componen una vivienda deben cumplir con una característica de resistencia al fuego que permita la evacuación de las personas y la intervención de los bomberos.

Control de humos en la escalera: El objetivo es mantener las vías de evacuación que discurren por ella a una presión superior por medio de un sistema mecánico de suministro de aire fresco, para impedir que el humo invada la escalera y dificulte su evacuación.

Señalización de emergencia. Especialmente para las vías de evacuación.

Puerta cortafuego. Elemento fundamental en el compartimento de zonas de evacuación, por ejemplo, escaleras de emergencia, en los pasos a garajes y accesos al edificio.

Prevención

En comunidades de vecinos se deberían hacer periódicamente (al menos una vez al año) campañas de prevención de incendios, incluyendo simulacros de incendio y evacuación. Algunos ayuntamientos, como el de Alcorcón en Madrid o el de Los Palacios en Sevilla facilitan a los vecinos que lo soliciten información sobre autoprotección, y unas normas básicas para prevenir incendios. Además realizan comprobaciones de los sistemas de abastecimiento de agua contra incendios (red de hidrantes), que se hallan distribuidos por todo el municipio: su localización en el plano, su presión y su caudal; inspeccionan y comprueban que las instalaciones de protección contra incendios de los edificios cumplen con la legislación, etc.

Lo principal, en todo caso, es prevenir, manteniendo los equipos eléctricos (cables, enchufes, estufas) en buen estado, prestar especial atención a hornillos, braseros, chimeneas, no dejando encendido nunca por la noche ningún aparato. No descuidar sartenes u ollas en la cocina encendida, limpiar periódicamente la campana de extracción de humos, no fumar en la cama; e instalar los sistemas y equipos de seguridad contra incendios señalados en el edificio de viviendas. El mantenimiento periódico de los mismos sirve para que estén operativos en caso de necesidad.

Los grandes fabricantes mundiales de sistemas de seguridad contra incendios, a través de las estadísticas obtenidas de los históricos de muchos años, establecen la vida útil de cada sistema, por lo que conviene consultar con el fabricante (o en su caso instalador o mantenedor) la fecha de caducidad. Tras este periodo deberían sustituirse todos los sistemas contra incendio por equipos nuevos y, así, estar seguros de que se dispone, nuevamente, de un sistema operativo al cien por cien.