Garantizar espacios seguros contra el fuego en hospitales

La seguridad contra incendios en hospitales, donde por lo general residen personas que no se valen por sí mismas, tiene que seguir unos parámetros muy rigurosos. Crear zonas completamente seguras en cada planta donde el fuego no llegue, habilitar zonas de evacuación, instalar sistemas que detecten el incendio en su fase temprana y activar automáticamente rociadores de agua en las zonas localizadas, son algunas de las acciones elementales que hay que poner en marcha para asegurar la protección de un hospital. Precisamente, en Suecia se ha renovado la legislación en materia de edificación y seguridad contra incendios, incluyendo la obligatoriedad de instalar rociadores automáticos en hospitales. Una norma ejemplar que entró en vigor en octubre de 2011.

En España, las medidas mínimas que debe cumplir un hospital las recoge el Código Técnico de la Edificación (CTE), en el apartado Documento Básico de Seguridad contra Incendios (DB SI) y bajo la denominación de Uso Hospitalario. El término hospitalario es de aplicación a los edificios asistenciales sanitarios (hospitales, clínicas, sanatorios),  que cuentan con hospitalización de 24 horas y que están ocupados por enfermos que en su mayoría son incapaces de cuidarse por sí mismos.

Por otro lado, en la última modificación del CTE  (RD 173/2010, de 19 de febrero) hay un aspecto muy positivo para la seguridad contra incendios, que es la «Adecuación obligatoria de los edificios existentes» el 1de enero de 2019, es decir, la norma será retroactiva.

Continuando con los requisitos mínimos para mantener la seguridad frente a un fuego, el primer paso es que los edificios de uso hospitalario sean diseñados, construidos y dispongan de las instalaciones necesarias para garantizar la seguridad al máximo. La segunda parte es mantener estas instalaciones en perfecto uso para que operen según han sido diseñadas e instaladas. Y finalmente, debe haber una gestión que minimice las posibilidades de una emergencia por fuego que requiera la evacuación de los pacientes. Además, cada centro debe disponer de un  Plan de Emergencia adaptado a cada edificio y circunstancias concretas.

El CTE obliga a los centros hospitalarios a cumplir una serie de condiciones de compartimentación, evacuación y señalización. Entre otros aspectos destacables, en la norma se realiza una definición de los requisitos de comportamiento al fuego de los elementos constructivos y materiales, para garantizar la estabilidad y resistencia térmica del edificio. Se determina la estabilidad ante el fuego exigible a la estructura portante del edificio, la resistencia  exigible a los elementos constructivos, etc.

El primer aspecto a tratar es cómo evitar mover a los enfermos en caso de incendio. Para evitar la evacuación de los pacientes hospitalizados hay que compartimentar. Las plantas con zonas de hospitalización o con unidades especiales (quirófanos, UVI, etc.) deben estar compartimentadas al menos en dos sectores de incendio, cada uno de ellos con una superficie construida que no exceda de 1.500 m2  y con espacio suficiente para albergar a los pacientes de uno de los sectores contiguos. Se exceptúa de lo anterior aquellas plantas cuya superficie construida no exceda de 1.500 m2, que tenga salidas directas al espacio exterior seguro y cuyos recorridos de evacuación hasta ellas no exceda de 25 m.

En todo caso, el CTE es una norma que permite soluciones flexibles que garanticen la seguridad. Así, recientes estudios presentan alternativas, como el presentado por la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de la Universidad Politécnica de Madrid,  que aporta una solución basada en evitar la evacuación vertical de los pacientes, sin modificar el diseño funcionalmente correcto de cada hospital, estableciendo una compartimentación adecuada de cada edificio y aplicando un sistema de control activo del humo.

En otras zonas del edificio, la superficie construida de cada sector de incendio no debe exceder de 2.500 m2.

En la sección SI 4 «Detección, control y extinción de incendios » del CTE, se señala que los hospitales deben disponer de los siguientes equipos e instalaciones de protección contra incendios.

Extintores portátiles. Se dispondrán extintores en número suficiente para que el recorrido real en cada planta hasta un extintor no supere los 15 m. Cada uno de los extintores tendrá una eficacia como mínimo 21A-113B. En zonas de Riesgo Especial Alto, de más de 500 m2, un extintor de carro de 25kg.

Columna seca. Cuando la altura sea mayor de 15 m.

Boca de Incendio Equipada (BIE). En todo caso (BIE 25 mm). En los lugares de riesgo especial alto, BIE de 45 mm.

Instalación de detección y alarma. En todo caso. Se dispondrán pulsadores manuales de alarma en los pasillos, zonas de circulación, zonas de tratamiento intensivo y en locales de riesgo alto. Se dispondrán detectores de humo en las zonas de hospitalización. Se dispondrán detectores adecuados al riesgo en toda zona de riesgo alto. Cuando el edificio tenga más de 100 camas deberá contar con comunicación telefónica directa con Bomberos

Alumbrado y ascensor de emergencia. En zonas de hospitalización y tratamiento intensivo, el alumbrado de emergencia proporcionará una luminancia no menor de 5 lux, durante 2 horas como mínimo. Aquellas de estas zonas, cuya altura de evacuación sea mayor de 15 m, dispondrán al menos de un ascensor de emergencia.

Además se exigen determinadas condiciones para la accesibilidad a los edificios de los servicios de extinción de incendios. Y se instalará al menos un hidrante exterior (aparato hidráulico para toma de agua de los bomberos) en los hospitales cuya superficie total construida es mayor de 2.000 m2.

El director de Seguridad y/o Mantenimiento del hospital debe verificar externamente que los productos y equipos llevan la marca de conformidad a normas (norma UNE/EN, Marcado CE). Asimismo, entre las obligaciones del responsable del Mantenimiento figura el cumplir los requisitos del Reglamento de Instalaciones de Protección contra Incendios.

Por último, no se debe olvidar que los equipos y sistemas de seguridad contra incendios tienen un tiempo de vida útil, pasado el cual se recomienda sustituirlos por tecnologías más novedosas que garanticen la seguridad y eficacia al cien por cien.  (www.tecnifuego-aespi.org).