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Vulnerabilidad de los datos personales en la era de la inteligencia artificial

Cada acción que realizamos en la red deja huellas digitales, y la Inteligencia Artificial tiene la capacidad de examinar estos datos para descifrar nuestras contraseñas.

Recientes investigaciones revelan que nuestras acciones online, como generar usuarios y las contraseñas que con ellas creamos, podrían estar en peligro debido al avance de la Inteligencia Artificial (IA). Este desarrollo tecnológico ha llegado a un punto en el que es capaz de analizar nuestra huella digital en la red y predecir nuestras claves de acceso, una capacidad que suscita una preocupación significativa por la seguridad cibernética.

En respuesta a estos desafíos emergentes, la empresa global de ciberseguridad VU resalta la importancia de mantener las contraseñas y la información personal protegidas mediante combinaciones únicas y fuertes, así como sistemas de autenticación de múltiples factores y códigos de autorización.

Rastro digital: una espada de doble filo

Según informa el medio elderecho.com y de acuerdo con los resultados de la más reciente investigación de TransUnion, el 75% de los españoles admite estar «muy inquietos» o «moderadamente inquietos» al divulgar datos personales. Entre los motivos que justifican esta preocupación destacan el temor al robo de información personal (según el 70% de los encuestados), la vulneración de su privacidad (señalada por el 60%) y la posibilidad de que sus datos sean empleados para el envío de publicidad no deseada (indicado por el 37%).

Ciertamente, tales inquietudes están bien fundamentadas. Al navegar por el ciberespacio, generamos una estela de información personal que puede ir desde el nombre de nuestras mascotas y fechas significativas hasta identificaciones numéricas. Aunque estos detalles puedan parecer menores, encierran el riesgo de ser explotados para actos malintencionados, más aún si reutilizamos las mismas contraseñas en diferentes plataformas, facilitando la labor de actores maliciosos que podrían comprometer nuestra seguridad digital.

La IA ha mostrado ser una herramienta de doble filo. Mientras ofrece comodidades y eficiencias en nuestras vidas diarias, también se ha convertido en una herramienta para los ciberdelincuentes, quienes pueden emplearla para descifrar contraseñas a partir de información que dejamos inconscientemente en línea. La práctica de recopilar y analizar datos para predecir comportamientos de usuarios ha llevado a un nuevo tipo de vulnerabilidad, donde incluso el sonido de las teclas al ingresar una contraseña puede ser utilizado para descubrirla.

La prevención como mejor estrategia

Emilio Serravalle, Business Development Manager en VU, enfatiza la misión de su compañía de proteger la identidad digital desde su creación hasta su eventual desuso. «Contamos con servicios tales como Digital Identity capaces de verificar el login de identidades mientras las mantiene resguardadas y favorece su fortaleza», resalta Serravalle.

Desde VU insisten en la necesidad de la prevención como estrategia clave para combatir el fraude y proteger contra las amenazas cibernéticas. Se insta a los usuarios a adoptar hábitos seguros, como el uso de contraseñas robustas y la vigilancia constante para detectar intentos de phishing y otros tipos de fraudes.

Asier Ruiz Lasarte, Consultor en Ciberseguridad y Compliance especializado en Derecho económico, aclara que los usuarios tienen la obligación de tomar «todas las medidas razonables a fin de proteger sus credenciales de seguridad personalizadas» (Real Decreto-ley 19/2018, art. 41). «La consecuencia de incumplir por negligencia grave esta cautela con nuestras claves de seguridad es soportar las pérdidas económicas que el fraude ha tenido», subraya Ruiz Lasarte.

A medida que la IA sigue integrándose en nuestra vida cotidiana es imprescindible, por tanto, desarrollar una conciencia y prácticas de ciberseguridad más sólidas. «Toda prevención es positiva y necesaria para adelantarse ante posibles fraudes y para identificar vulnerabilidades. Cuestiones básicas, como determinar contraseñas robustas y seguras o estar alerta para identificar un email real o un posible phishing, deben formar parte de nuestro día a día para hacer frente a las amenazas», subraya Serravalle.

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