Cómo proteger a los niños frente al ciberacoso

 

El ciberacoso o el acoso mediante el uso de tecnología digital se ha convertido en un grave problema. Uno de cada cuatro niños de edades entre los 12 y los 17 años ha experimentado el acoso cibernético de una forma u otra. Las consecuencias pueden ser muy serias: los niños suelen volverse más reservados e introvertidos, su rendimiento escolar se resiente y pueden presentarse conductas agresivas, depresivas e incluso llegar a autolesionarse. Pero aunque los menores se enfrenten a algo así, todavía hay muchas cosas que los padres pueden hacer, ofreciendo su apoyo en el momento adecuado e iniciando una conversación sobre el problema, según los expertos de Kaspersky Lab.

Ciberacoso
Ciberacoso

 

El objetivo de Kaspersky Lab es que cada vez más padres sepan lo que es el ciberacoso, cómo reconocer sus primeras señales y cómo afrontar este tema. A pesar de que Internet es una red virtual, no todas sus amenazas pueden afrontarse únicamente mediante medios tecnológicos.

Hay algunos aspectos que no podemos prohibir ni detener y el ciberacoso es una de ellas. Pero, solo porque no podamos mantener alejados a los niños de esta amenaza, no significa que no podamos ayudarles. Kaspersky Lab ha trabajado conjuntamente con psicoanalistas infantiles de todo el mundo para recopilar recomendaciones sobre cómo apoyar a las víctimas del acoso en la red.

Lisa Wright, co-fundadora de la iniciativa educacional anti-ciberacoso Webiket.com, explica cómo tratar el tema: «Recuerda que la confianza y las conversaciones sinceras en un primer momento son el primer paso para tratar una situación de ciberacoso. También se debe llevar un acercamiento regular para evaluar la situación e idear estrategias para tratar tanto el ciberacoso como el estado emocional de tu hijo”»

 

Entre las recomendaciones se incluyen:

 

  1. Estar a su lado, sin prejuicios, sin juzgarle, simplemente con cariño y aceptación. En esta etapa, necesitan escuchar que estaréis ahí para apoyarle, sin importar lo que pase o lo que hayan hecho.
  2. No hay que restarle importancia a lo sucedido. En este momento, es lo más importante en la vida de vuestro hijo. En su vulnerable estado emocional, ellos no son capaces de pensar de forma racional, así que hacedles saber que entendéis la seriedad de la situación y que su dolor está justificado.
  3. Todavía no es el momento para una discusión racional. No sugiráis que el niño puede haber provocado la situación, aunque sea cierto. Esto podría crear una barrera entre vosotros y llevarle a pensar que no le entendéis.
  4. Se necesita verdadera empatía. Es importante que vuestro hijo entienda que sentís lo que él siente. Explicadle que habéis pasado por situaciones similares, quizá no en Internet, pero cara a cara, y que fue duro para vosotros. No sugiráis que habéis sufrido más que ellos o que encontrasteis la fuerza para afrontar la situación sin ayuda de nadie. Decidle que lo que más necesitabais en ese momento era una persona que os escuchara, que os entendiera, que estuviera con vosotros.
  5. Únicamente cuando os hayáis ganado la confianza de vuestro hijo, y esto es algo que lleva mucho tiempo y no debéis precipitaros, podréis empezar a hablar del incidente. No intentéis predecir lo que vuestro hijo va a decir. Dejadle que tome la iniciativa y os lo cuente con sus propias palabras. Es importante que se liberen de la carga.