«Incidimos mucho en la seguridad integral como modelo para dar respuesta a posibles amenazas», Joan Josep Pintado. Jefe del Departamento de Seguridad. Museo Nacional de Arte de Catalunya. MNAC

«La sociedad es muy consciente de lo que significa proteger el legado que nos han dejado nuestros antepasados y que hemos de dejar a las futuras generaciones. En los museos españoles existe una gran inquietud por dejar este legado en las mejores condiciones de seguridad y conservación preventiva», son palabras de Joan Josep Pintado, jefe del departamento de Seguridad del Museo Nacional de Arte de Catalunya, quien además asegura en esta entrevista que el visitante de un museo es consciente de que se «necesitan medidas de seguridad implantadas para la seguridad de las personas y del patrimonio.»

MNAC

—Tras más de 3 años crisis económica, ¿cómo cree que está afectando esta situación de incertidumbre a la seguridad en los grandes centros museísticos, como es el Museo Nacional de Arte de Catalunya, MNAC?

—La crisis ha conllevado recortes presupuestarios para todos los museos en general, que por extensión, también han afectado a los departamentos de Seguridad, pero eso no significa que por ello hayamos perdido seguridad. Nuestro departamento ha ido adaptándose a las necesidades presupuestarias optimizando los recursos y minimizando al máximo las repercusiones que pudieran derivar de estos recortes con iniciativa e ingenio. De todas formas, algunas de las empresas proveedoras han tenido que adaptarse a la situación de mercado, por tanto no deja de ser un círculo en el que todos hemos tenido que hacer un esfuerzo para adaptarnos.

 

—¿Cuáles considera que son actualmente las claves para una seguridad satisfactoria en este tipo de instalaciones?

—La formación de todo el personal implicado directamente en la seguridad y la de toda persona que desarrolla su actividad laboral en ellas. No serviría de nada disponer de los medios técnicos más sofisticados, si no disponemos de una respuesta a la medida para la solución de las posibles incidencias a nivel de seguridad que puedan surgir. Esta solución pasa por la formación del personal de seguridad de una forma especializada y también más generalizada para el resto de personas que integran la institución.

 

—¿Cree que en los últimos años han cambiado los riesgos y amenazas actuales a los que tienen que hacer frente los responsables de Seguridad de los museos?

—Siempre el robo, vandalismo y el deterioro han estado presente a la hora de efectuar cualquier análisis de riesgos en los museos. En el cuadro de riesgos, analizas la causa que lo puede producir y los lugares donde se puede producir. Es curioso, pero en todo riesgo, salvo por causas de tipo natural, hay un componente o factor donde interviene el hombre, sea de forma accidental, casual o deliberada. Nuestro departamento incide mucho en la seguridad integral como modelo para dar respuesta a posibles amenazas. Se trata de dotarnos del personal necesario (seguridad humana), los medios técnicos (instalaciones y sistemas de seguridad electrónicos, activos y pasivos), con ello conseguimos que haya un equilibrio entre la prevención y la protección.

 

—¿Cree que existe en la sociedad actual la concienciación de la necesidad de proteger y conservar el patrimonio cultural?

—Creo que la sociedad es muy consciente de lo que significa proteger el legado que nos han dejado nuestros antepasados y que hemos de dejar a las futuras generaciones. En los museos españoles existe una gran inquietud por dejar este legado en las mejores condiciones de seguridad y conservación preventiva, de tal manera que las personas especializadas en ello no dejamos de investigar y actualizar los conocimientos sobre la conservación y protección de nuestro patrimonio, creando asociaciones como por ejemplo, PROTECTURI (Asociación para la Protección de Patrimonio Histórico y Cultural), ARMICE (Asociación de Registros de Museos y Centros Culturales de España) e internacionales, con una incidencia vital, como el ICOM.

 

—Bajo su punto de vista, ¿cree que los usuarios de las instalaciones museísticas y centros de arte valoran las medidas de seguridad implantadas o, por el contrario, se trata de un hecho que pasa desapercibido?

—No es un hecho que pasa desapercibido para el visitante, ya que cada vez éste es más consciente de que para poder disfrutar del arte o la cultura, se requieren no solamente de medidas de seguridad para la protección de todos los que estamos en la instalación, sino del patrimonio que en ella hay depositado, expuesto o no. El visitante es conciente de que en lugares de pública concurrencia, como puede ser un museo, se necesitan medidas de seguridad implantadas, primero para la seguridad de las personas y en segundo lugar para la seguridad del patrimonio. De hecho muchos visitantes muestran su inquietud por saber cómo se activan estas medidas, cosa que como es obvio se les explica de manera parcial, sobre todo las relacionadas con el Plan de Autoprotección como parte afectada.

 

—Para finalizar, recientemente ha sido aprobado el proyecto de la nueva Ley de Seguridad Privada, ¿qué valoración haría de la nueva normativa? ¿Y de su aplicación en el campo de la seguridad en centros museísticos?

—Por encima de otros aspectos, cabe destacar las especializaciones y su aplicación en la formación, dentro de nuestro sector, en el que el bien a proteger es el patrimonio artístico, es de una vital importancia. La protección del patrimonio artístico es compleja y requiere de aspectos relacionados, que en muchas ocasiones inciden en el tratamiento especializado de las obras de arte y su seguridad. Aplicándolo en el ámbito general, la ley sigue estando encorsetada y no hay una correspondencia con las necesidades actuales que se le exige a la Seguridad Privada, seguimos siendo el hijo pequeño del Ministerio del Interior, creo conveniente que nos den la mayoría de edad, eso no es otra cosa que confiar en la profesionalidad del sector.    ●

 

Fotos: MNAC