Infraestructuras críticas: soluciones únicas para requerimientos concretos

David Gómez. Business Development Director de Hikvision Iberia

Si existe un sector sensible en materia de seguridad es, sin duda, el de las infraestructuras críticas, un ámbito que supone un desafío por las características tan específicas que presentan sus escenarios. A la hora de diseñar los planes de seguridad, las soluciones deben ser globales y aplicar tecnologías de vanguardia para conseguir prevenir, detectar y mitigar cualquier tipo de peligro, antes incluso de que se produzca.

Infraestructura Crítica
David Gómez. Business Development Director de Hikvision Iberia

Cualquier incidente que tenga lugar en este tipo de instalaciones o servicios estratégicos esenciales para el funcionamiento de las sociedades actuales puede suponer, además de un riesgo evidente para sus trabajadores, un gran impacto en el día a día de millones de ciudadanos, que pueden verse, por ejemplo, sin suministro de energía. Son muchas las infraestructuras críticas que debemos proteger: centrales de energía o plantas químicas, un aeropuerto, un edificio gubernamental, un centro de datos, etcétera.

Cada una de estas infraestructuras críticas exige a la tecnología una adaptación ante unos requerimientos concretos para conseguir unas respuestas únicas en seguridad, para hacer frente a los distintos peligros a los que se puedan ver expuestas.

Infraestructuras críticas

Tecnología avanzada adaptada a cada caso
Hablamos, por ejemplo, de una cámara termográfica para monitorizar el quemado en antorcha de gas natural, con el que las plantas industriales (refinerías de petróleo, plantas químicas, plantas de procesamiento del gas natural…) se deshacen del gas residual. Si esta combustión se detiene, los gases son liberados al aire, provocando efectos nocivos para la salud, gran riesgo de explosiones e incidentes mayores, así como una mayor polución directa a la atmósfera.

Este dispositivo es capaz de controlar en todo momento la temperatura en un punto o entorno concreto, detectando tanto elevaciones como disminuciones térmicas anormales. Al salirse del rango establecido, la cámara activa la alarma y, conectada con los demás dispositivos de seguridad, inicia los mecanismos de protección programados, como la detención inmediata del quemado, ante un inminente riesgo de explosión, o la reanimación de la llama piloto, ante la pérdida de combustión.

La tecnología de las cámaras termográficas es especialmente eficaz en tareas de mantenimiento predictivo: si los problemas se pueden identificar antes de que se produzcan se ahorra una gran cantidad de tiempo, esfuerzo y dinero, algo que resulta irrenunciable en el caso de la seguridad en infraestructuras críticas. Y por supuesto, evita males mayores, que en algunos casos podrían resultar catastróficos.

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