Ciberseguridad, elemento crítico de negocio

Héctor Manubens. Account Manager Ikusi Zona Norte

La digitalización avanza, y con ella el número y la sofisticación de los ataques. Por ello, la ciberseguridad es una actividad obligada para cualquier organización que quiera impedir que un ataque ponga en peligro la información y la continuidad de su negocio. Todavía más si estamos hablando de infraestructuras críticas que proporcionan servicios esenciales. La evolución hacia el trabajo híbrido añade complejidad a la seguridad y amplía la superficie de ataque.

ciberseguridad

Por otra parte, está la creciente digitalización de la industria que lleva aparejada la necesidad de conectar las líneas de fabricación con los sistemas de tecnologías de la información, y eso implica que a la tradicional seguridad física haya que incorporar una capa de ciberseguridad que identifique y neutralice las nuevas amenazas.
A todos nos vienen ejemplos a la cabeza de ciberataques que han interrumpido servicios esenciales y han parado cadenas de producción. Los ataques no son algo que solo ocurre a los demás, nadie está libre del peligro, así que lo mejor es que el potencial ataque nos pille preparados. Las empresas necesitan reducir su superficie de ataque.

El CISO, ¿solo ante el peligro?
Como en el famoso western “Solo ante el peligro” en el que Gary Cooper se enfrenta en solitario al malvado Frank Miller, el CISO (Chief Information Security Officer) puede tener sensaciones similares. Tiene frente a sí a ciberdelincuentes que han creado una verdadera industria, muy profesional, alrededor de los ciberataques. Llegan a través del correo electrónico, la navegación en internet y un abanico cada vez más amplio de terminales, con la ayuda inestimable de nosotros, los usuarios, que somos la principal puerta de entrada por la que accede esta nueva generación de ciberdelincuentes.

El trabajo del CISO ha ido incrementando su criticidad. Una nueva situación que, sin embargo, en la mayoría de los casos no ha desembocado en un puesto más preeminente en los organigramas de las organizaciones o un incremento del presupuesto.

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