¿Sabes que puedes tener el control de lo que Internet dice de ti?

Pablo Iglesias. Consultor de Presencia Digital y Reputación Online.

Ponte en la situación.Te levantas un día, y descubres que un medio de comunicación de tirada nacional se ha hecho eco de una nota de prensa, repleta de datos falsos, en la que se te menciona, asegurando que tu compañía está envuelta en una trama de corrupción. O que ese vídeo íntimo que grabaste hace tiempo con un ex, ha salido a la luz. O que alguien ha publicado datos personales, como puede ser la dirección o el número de teléfono, de tu hijo menor, al que unos chicos en el colegio le están haciendo bullying.O que ya no puedes navegar tranquilo por las redes sociales, ya que éstas continuamente te recuerdan aquellos grandes momentos con un familiar recientemente fallecido.

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Pablo Iglesias. Consultor de Presencia Digital y Reputación Online.

O, simplemente, que unos clientes insatisfechos se han dedicado a ponerte «a parir» con valoraciones falsas asociadas a tu local.Todos estos casos no forman parte de una película de ciencia ficción de Hollywood. Son, lamentablemente, el pan nuestro de cada día en la agencia.

Algo que te puede pasar a ti, o a un servidor, en cualquier momento. Y créeme que son muy difíciles de sobrellevar. La última chica con la que trabajamos, por ponerte un ejemplo, tuvo hasta cambiarse de ciudad y cortarse el pelo para que no la reconocieran.
De verdad que algunas de estas situaciones trastocan dramáticamente la vida de las personas afectadas.

La clave está en la presencia digital y la regulación
Cuando nos llega una víctima de una situación así, analizamos el caso y le ofrecemos una serie de acciones. Hablo de acciones legales y de acciones técnicas; y es que te puedo decir que, de una crisis reputacional, se sale:

• O bien mejorando la presencia digital de esa persona o entidad: Lo que supone trabajar durante meses una estrategia de contenido (desarrollo web, redes sociales, posicionamiento SEO, campañas con medios o publicitarias…) para posicionar primero los resultados que nos interesa que alguien vea cuando busca nuestro nombre, el del familiar, o el de nuestra empresa.

• O bien ejerciendo nuestros derechos para que un contenido falso y/o difamatorio sea borrado o desindexado de Internet.

• O bien trabajando con ambos acercamientos en paralelo, ya que los trámites legales no siempre son lo suficientemente rápidos, y mientras tanto nos interesa poder hacer algo para minimizar el daño que ya le está causando esta situación a la persona o entidad.

En el primer punto no voy a pararme mucho. Ya hemos hablado largo y tendido sobre ello en diferentes artículos. Quería hablarte del segundo, y es que, debido a la alta demanda que hay de este servicio, hemos decidido sacar una spin-off llamada Eliminamos Contenido, enfocada principalmente a particulares y empresas, en la que nos encargamos de gestionar este tipo de reclamaciones tanto a la o las plataformas donde se encuentra ese contenido, como a la agencia de protección de datos.

Todo gracias a que en Europa, desde ya hace unos cuantos años, tenemos vigente el Derecho al Olvido, un pulmón de oxígeno para todas estas personas que, de la noche a la mañana, ven totalmente dilapidada su reputación online.

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Gracias al Derecho al Olvido, podemos forzar a que los agregadores como Google desindexen ese contenido difamatorio o sensible, incluso pese a que la plataforma se niegue a eliminarlo. El contenido puede seguir existiendo, pero si no aparece en las búsquedas, a efectos prácticos es como si desapareciera.

Ahora bien, hay estrictos controles para evitar que haya personas o empresas que se aprovechen del Derecho al Olvido para ocultar fechorías. Y esto es una buena noticia para todos nosotros.

Nadie debería poder eliminar contenido de Internet que no incumpla la normativa vigente, o entre en conflicto con el Derecho a la Información de la sociedad. En todo caso, si hay una sentencia judicial favorable, sí se puede exigir que se modifique ese contenido. Pero recalco que en última instancia es el juez quien tiene que tomar la decisión.
Para el resto de casos, el Derecho al Olvido nos puede ayudar.
Así que, si estás en una situación complicada, ya sabes.
Tú mismo puedes ejercer tus derechos de reclamación ante las plataformas (todas están obligadas a ofrecer algún canal, normalmente en formato formulario, para que cualquiera de nosotros pueda presentar las alegaciones oportunas, y deben responder, según la gravedad, entre 72 horas y hasta 60 días tras el envío de dicha reclamación), o bien encargárselo a un equipo de abogados expertos para agilizar los trámites y aumentar las posibilidades de éxito.

*¿Quieres saber más sobre Eliminamos contenido? Pincha aquí

 

Imágenes: Tumisu/Pixabay