Fortalecer los programas de concienciación para ganar en seguridad

Carlos Alfonso Castañeda. Bussiness Developer Partner LATAM. GMV

En este periodo de pandemia hemos visto aumentar considerablemente el número de ataques cibernéticos a todo tipo de organizaciones. Esto hace pensar que la gestión de la ciberseguridad basada en un fuerte uso de herramientas tecnológicas no es suficiente. Hay muchas razones posibles para esto, sin embargo, una de las más convincentes son que las personas, comúnmente denominadas el eslabón más débil, no son conscientes o no perciben los riesgos y no conocen o comprenden completamente el comportamiento recomendado dentro del entorno digital.

factor humano, clave en la ciberseguridad
Carlos Alfonso Castañeda. Bussiness Developer Partner LATAM. GMV

El factor humano es un elemento esencial de la ciberseguridad. La robustez de un programa de ciberseguridad es el balance entre personas, procesos y herramientas, aunque el primero no es tan relevante muchas veces en el diseño de la estrategia de protección de las organizaciones. Pese a ello, en los últimos años, el factor humano en el contexto de la ciberseguridad comienza a tener una mayor atención, particularmente donde el uso de tecnologías de seguridad no ha logrado proteger a las empresas de los ciberataques.

Varios casos de ataques muestran que los métodos de seguridad complejos y costosos no son útiles si los usuarios ignoran las medidas de seguridad, ya que es muy habitual que asuman riesgos en su día a día, ya sea intencionadamente o no. Por esta razón, es necesario cambiar el tradicional tratamiento del usuario, como aquel sujeto que no tiene capacidades de autogestión, y pasar a comprender cómo las personas perciben los riesgos para crear campañas efectivas de concienciación.

factor humano

Cambiar el comportamiento requiere más que proporcionar información a los usuarios sobre los riesgos y esperar que los usuarios actúen de manera solo reactiva. Las personas deben ser capaces de comprender y aplicar los consejos y han de estar motivadas y dispuestas a hacerlo, y esto último requiere cambios en las actitudes e intenciones y no solo el uso del miedo como método disuasivo.

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