Cómo pueden las empresas sacar el máximo partido al Everywhere Workplace

Helen Masters, VP of International Sales, Ivanti

El teletrabajo solía ser una ventaja que ofrecían puntualmente a sus empleados un reducido número de empresas. Actualmente, a raíz de la pandemia, el trabajo en remoto se ha convertido en una realidad diaria para prácticamente todas las empresas en el mundo. Según Gartner, alrededor de un 80 % de los directivos de empresas a nivel global, prevén a partir de ahora permitir a sus empleados trabajar a distancia al menos una parte del tiempo. Pero no hay que confundir el hecho de autorizar el trabajo desde casa con un portátil con «hacer las cosas bien». Es a eso a lo que deben aspirar las empresas.

Teletrabajo

Este cambio fundamental en los modelos de trabajo, obliga a las organizaciones a replantearse el papel que desempeña la tecnología en sus negocios. Lo que era factible cuando la mayoría de los empleados estaban en la oficina, no sirve para el teletrabajo. Para que el negocio funcione correctamente, los departamentos de TI deben optimizar la tecnología de sus empresas, preparándose para lo que en Ivanti llamamos el «lugar de trabajo en cualquier parte».

Trabajar a distancia desde cualquier lugar, va vinculado a un cambio profundo en lo que concierne a la  la experiencia del usuario. Un estudio llevado a cabo por el Workforce Institute, reveló que los empleados están insatisfechos con la tecnología que utilizan para trabajar.

Los empleados están acostumbrados a trabajar con la interfaz rápida y fluida de las redes sociales y otras aplicaciones de consumo, y les disgusta especialmente cuando las aplicaciones de la empresa no están a la altura. Casi la mitad (48 %) de los empleados, desearían que la tecnología de su lugar de trabajo fuera más parecida a la que utilizan en casa.

Por este motivo, las empresas inteligentes están aceptando el reto. Una reciente encuesta de nuestra compañía a diferentes directores de seguridad, confirmó que más de la mitad (58 %) considera que mejorar la  experiencia de usuario para los empleados remotos es, tras la pandemia, su máxima prioridad. 

Es un mundo nuevo. ¡Atrévete!

La pandemia ha provocado también que se reduzca el tradicional modelo de perímetro que definía la seguridad informática. Antes, las infraestructuras informáticas de las empresas se creaban de dentro a fuera. A partir de ahora, se diseñarán teniendo en cuenta tanto la oficina como las ubicaciones remotas, y se examinará el acceso de los usuarios, los dispositivos y las redes.

Muchas de las empresas que están en proceso de adaptación al teletrabajo, ofrecerán por primera vez acceso a las aplicaciones y los datos en la nube. Incluso aquellas que ya la utilizan, reforzarán probablemente aún más la migración de sus tareas a la nube,  a medida que se vayan optimizando los flujos de trabajo de sus empleados remotos.

Las empresas deben optimizar sus áreas de tecnología para hacer frente a este nuevo entorno de teletrabajo, garantizando que solo los usuarios, dispositivos y redes de confianza puedan acceder a los datos de la empresa. Esto implica conseguir que  la seguridad  en el teletrabajo se convierta en un elemento omnipresente, y sin que afecte a la productividad.

Para lograrlo, resulta esencial poner en marcha un entorno de «confianza cero», que adopte un enfoque de «nunca confíes, verifica siempre», para segurizar a los trabajadores remotos sin comprometer la productividad o la experiencia del usuario. Bien sea en las instalaciones, en la nube o en el dispositivo, la seguridad ya no debe estar determinada por el lugar desde el que se trabaje o la red a la que se esté conectado.

El móvil estará en el centro de esta optimización. Los teléfonos inteligentes y las tabletas, que en el pasado se consideraban una herramienta profesional exclusiva para directivos de alto nivel, actualmente son el principal medio de acceso a los recursos de la empresa. Y una gran mayoría de profesionales dispone ya de más  de uno de estos dispositivos.

El personal de TI debe tener la capacidad de examinar los atributos contextuales, como el lugar desde el que se conectan los empleados, el dispositivo que utilizan, si ese dispositivo es seguro, etc. Por ejemplo, si un empleado se conecta desde Londres y acto seguido intenta hacerlo desde Nueva York o Singapur, es un hecho sospechoso que debería hacer saltar la alarma. Al examinar sistemáticamente los atributos clave de seguridad del usuario y del dispositivo, las empresas pueden establecer un entorno de «confianza cero» que permita optimizar aún más sus recursos tecnológicos.

En nuestra compañía hemos creado una plataforma preparada para el futuro con las mejores capacidades de seguridad de «confianza cero», que permiten que sea posible el lugar de trabajo «en cualquier parte». Nuestra plataforma permite a los departamentos de TI optimizar el teletrabajo en cuatro etapas:

Descubrimiento

Como he comentado, el trabajo a distancia crea un enfoque distribuido que precisa de un estilo de gestión más dinámico. Sin embargo, si desconocemos lo que estamos gestionando, incluso el simple hecho de empezar a gestionarlo  se convierte en una tarea enormemente compleja.

Un proceso de detección eficaz, permitirá a las empresas entender el contexto del dispositivo y aplicar las políticas de gestión adecuadas en el momento oportuno.

El descubrimiento es un proceso constante. Sin un movimiento de descubrimiento continuo, lo que se percibe como conocido pronto se convierte en desconocido. Los equipos de TI deben conocer en todo momento el 100 % de su infraestructura.

Gestión

A medida que empiezan a aparecer más dispositivos en el extremo (remoto), el contexto del dispositivo pasa a convertirse en un factor fundamental. Un ejemplo es el tipo de dispositivo, la interacción que tiene con la infraestructura y su ubicación. Comprender en qué consiste el dispositivo y cómo interactúa resulta crítico para implantar un modelo de gestión integral y garantizar la salud del dispositivo, así como la actualización de parches que deriven en la mejor experiencia posible de usuario.

Seguridad

A partir de ahí, el siguiente paso consiste en segurizar los dispositivos y los recursos a los que se accede.

La contraseña como único medio de acceso es agua pasada. Una de las principales causas de las violaciones de datos se debe a la mala higiene de las contraseñas. El 88 % de las violaciones de datos son debidas errores de los empleados. De hecho, nuestra investigación puso de relieve que el 80 % de los CISOs están de acuerdo en que las contraseñas ya no son un medio eficaz para proteger los datos de la empresa, y siete de cada diez CISOs planean aumentar la inversión en tecnologías de autenticación biométrica.

Es el momento de utilizar herramientas de seguridad sólidas, incluida la autenticación multifactorial, para demostrar la identidad del usuario.

Una vez verificado el usuario, el departamento de TI debe autenticarlo para que acceda a los recursos de la empresa utilizando políticas de acceso actualizadas, basadas en el contexto del usuario y del dispositivo. La cartera de productos de seguridad móvil de Ivanti admite este acceso seguro mediante la tecnología ‘zero sign-on’, que ofrece autenticación sin contraseña a los usuarios móviles.

La solución Mobile Threat Defense (MTD) de Ivanti también protege los dispositivos Android e iOS contra los ataques de phishing, de red y de aplicaciones, gracias a una potente combinación de aprendizaje automático en el dispositivo y controles de políticas de gestión unificada de puntos finales en el back-end. En combinación con la herramienta Patch for Endpoint Manager de Ivanti para los  ordenadores de sobremesa y portátiles,  ofrece a los usuarios de dispositivos móviles una seguridad total.

Servicio

A continuación, tiene lugar la última parte de la cadena de valor: las aplicaciones/procesos back-end que proporcionan los servicios. Las empresas deben construir aplicaciones/procesos que se adapten a las necesidades de los usuarios y perfeccionarlos a medida que cambian las condiciones del negocio.

En la actualidad, las empresas tienen que hacer frente al reto de proporcionar servicios de línea de negocio que estén a la altura de las expectativas de los empleados y el teletrabajo. Las aplicaciones/procesos lo impulsan todo: desde las solicitudes diarias de gestión de servicios de TI hasta la verificación de las vacaciones y las prestaciones. Las aplicaciones/procesos que obstaculizan en lugar de ayudar – debido a un mal diseño de la interfaz o a procesos complejos e inconexos – pueden mermar tanto la productividad como la moral de los usuarios.

La automatización es clave

La automatización será un elemento fundamental en el teletrabajo. En nuestra compañía, hemos construido una plataforma de automatización diseñada para satisfacer las necesidades de TI, que crecen de forma exponencial. Es capaz de automatizar estas cuatro etapas, detectando y mitigando las incidencias antes de que lleguen a ser un problema, reduciendo las interrupciones imprevistas que provocan la frustración de los usuarios y las caídas de productividad.

Esta automatización va más allá de mantener los sistemas en buen estado. También mejora el activo más importante de una empresa: su personal. Al ocuparse de las tareas manuales repetitivas, la solución permite a los empleados enfocar su tiempo  en cuestiones relevantes para su negocio.

A medida que salimos de la pandemia, los departamentos de informática de las empresas están bien posicionados para replantear la experiencia de usuario de sus empleados, invirtiendo de forma inteligente en tecnología.