Control de Acceso, herramienta clave en la organización de las empresas

Benjamín García. Director Técnico de Control de Accesos. EUROMA

El control de acceso es quizá la necesidad más básica de seguridad, necesitamos que no entren en nuestra casa, empresa o despacho personas que no deseamos, con el fin de protegernos a nosotros mismos y a nuestras pertenencias. La digitalización ha llegado a todos los rincones de la seguridad, y los controles de acceso no son ajenos a ella. En un mundo lleno de constantes cambios y con rápidos avances en la tecnología, los sistemas de control de acceso evolucionan acorde a los nuevos requerimientos de seguridad y flexibilidad. Se han convertido en una importante herramienta dentro de la organización de la empresa, tanto en la investigación de incidencias como en el control de la productividad, entre otras muchas aplicaciones.

Benjamín García. Director Técnico de Control de Accesos. EUROMA
Benjamín García. Director Técnico de Control de Accesos. EUROMA

Las llaves físicas y las cerraduras se han ido desarrollando, haciendo los accesos más seguros, aunque siempre dependiendo de unos elementos físicos fáciles de extraviar o copiar. Por ello su manejo y custodia pronto formarán parte del pasado, transformando oficios como el de cerrajero. Donde antes había una llave, ahora hay un móvil, una tarjeta, un pin, o una identificación biométrica.

Poco a poco las nuevas tecnologías van suplantando a las antiguas; también los patrones y contraseñas van dando a su vez paso al reconocimiento facial y al acceso inalámbrico. Los métodos de identificación más modernos y eficientes nos permitirán decir adiós a las tarjetas de embarque en los aeropuertos y a las largas colas en las puertas de acceso.

Los primeros controles de acceso electrónicos se componen de un simple teclado en donde tenemos que teclear un código para tener acceso. Algo sencillo donde solo dependemos de nuestra memoria; pero donde no podemos controlar quién entra. También se desarrollaron los lectores de tarjetas, que mantienen algunas deficiencias de la llave física y la ventaja de poderlas llevar a cualquier lado.

Desde entonces el proceso se ha desarrollado velozmente, buscando soluciones más innovadoras en la solución de los problemas que tienen los sistemas físicos o de contraseña. Y nació la biometría: Ya no se trataba solo de un sistema cómodo y seguro de control de acceso, lo que se buscaba era saber no solo quién tenía acceso o quién había accedido, sino también a qué hora y con qué autorización.

Los primeros sistemas biométricos y los que más han evolucionado desde entonces son los de análisis de la huella dactilar, basados en analizar ciertos puntos de nuestra huella que nos diferencian de los demás. Pero además existen muchos sistemas como son el reconocimiento de las venas de la palma de la mano, análisis del iris del ojo, reconocimiento facial… siendo este último el que más futuro tiene debido a su comodidad, rapidez de reconocimiento e integración con otro tipo de aplicaciones policiales que han hecho que muchas empresas se vuelquen en sistemas de alta precisión.

Control de acceso, clave en las empresas

Los controles de acceso son cada día más versátiles, escalables y cómodos de usar. En este mundo también ha entrado el móvil como herramienta de gestión gracias a que la supervisión remota y la gestión a través de la nube nos permite flexibilizar los accesos de forma no presencial. Ya no es un sistema rígido que debemos configurar y definir desde el comienzo. Ahora podemos dar de alta usuarios, limitar acceso por número de veces, por un horario definido o simplemente cambiar la programación al instante.

Las cerraduras electrónicas permiten planificar la restricción de accesos interiores o exteriores, circunscribiéndolos a determinadas zonas y en determinados horarios. También se puede grabar el historial de accesos, con lo que se facilita la identificación de sospechosos. Dicho registro nos permitirá un mejor análisis de irregularidades. Los permisos pueden actualizarse fácilmente para cumplir con los requisitos especiales de cada trabajo, determinando cuándo un empleado puede entrar en un área segura.

Las nuevas tecnologías también facilitan la supervisión de accesos por vía inalámbrica mediante consulta o notificación a tiempo real. Estos sistemas aprovechan las posibilidades de la nube y se adaptan a los nuevos requisitos de movilidad.

Los nuevos sistemas también facilitan la integración. La digitalización permite la unificación con otros sistemas de seguridad como la video vigilancia o los sistemas de intrusión.

Y respecto a la privacidad de los empleados: Los sistemas de reconocimiento biométrico se basan en la aplicación de algoritmos de reconocimiento que en ningún momento almacenan la información completa de la huella o del rostro del usuario, por lo que cumplen con la LPD.

Aplicaciones

Los video porteros ya no tienen un lugar fijo para responder al timbre, ahora la llamada puede sonar en varios móviles en cascada desde donde podremos abrir la puerta. O sencillamente abren la puerta por reconocimiento facial. No hace falta estar en casa para poder gestionar las entradas y quedara una memoria con las personas que hayan llamado o accedido a dicha puerta.

La pérdida de llaves ya no es un problema; tampoco la restricción de acceso por horas o por fechas. Podremos saber a tiempo real cualquier intento de acceso no autorizado y actuar en consecuencia.

Otro campo que ha cambiado son los mandos remotos para abrir puertas de garaje o acceso a urbanizaciones, ahora con sistemas como el Eldes Esim 320 con los que podemos usar el móvil para abrir la puerta realizando una llamada perdida, o abrir la puerta desde cualquier lugar del mundo. Dichas autorizaciones pueden ser actualizadas en remoto o limitarlas por tiempo definido.

En el mundo de las cerraduras, los nuevos sistemas permiten solucionar nuevas necesidades como son los pisos de alquiler, en donde el acceso es muy flexible y limitado por un tiempo, en estos casos el móvil del inquilino es la llave que le permitirá tener acceso.

Con las cerraduras autónomas basta con desatornillar las cerraduras existentes y atornillar las nuevas cerraduras con baterías estándar, no teniendo que hacer una gran inversión para el cambio a los nuevos sistemas.

La cerradura autónoma SLX1 nos permite una gestión de accesos de forma remota e instantánea. El bridge que la acompaña la une al Wifi existente con el que accede a Internet. Con su app gratuita podremos agregar o quitar códigos de acceso, enrolar en remoto tarjetas Mifare y dar o quitar permios de acceso Bluetooth, todo ello con configuración individual por cada tipo de acceso, tanto horaria como por calendario.

control de acceso

También podemos hacer que nos avise al móvil cuando accedan los usuarios elegidos. Su característica anti-phishing posibilita, al autentificarse, introducir números al azar que contengan el pin correcto para despistar a posibles mirones. También integra un control de asistencia para el registro de la jornada laboral. Su trinquete de bloqueo impide la apertura del resbalón con láminas. Su instalación es muy simple: Atornillar en lugar del pomo existente y poner pilas estándar. Su autonomía es de más de 5000 aperturas.

Pero, ¿qué opción tenemos cuando no hay Internet donde conectar la cerradura y queremos una gestión remota? Para esa situación está la H3-BT, que utiliza los propios datos del móvil del usuario para traspasar los permisos. Podremos dar o quitar PIN’s o tarjetas de acceso a tiempo real sin necesidad de Internet en la instalación de la cerradura. Los permisos se almacenan en la nube y son consultados mediante la app del usuario en cada acceso que realice.

Con los nuevos sistemas de llaves programables el bombín de la cerradura ya no es el que contiene la combinación de apertura, ni tan siquiera requiere de alimentación; son las llaves programables las que tienen la batería y la combinación de apertura.

Control de Acceso: Doble identificación

Para restringir el acceso a zonas especialmente sensibles muchos de los sistemas de identificación permiten la combinación de diferentes sistemas de identificación para acceder a dichas áreas, por ejemplo, acceso al archivo del departamento: Se requiere la presencia de Pepe y Juan para abrir la puerta; Pepe pasa la tarjeta y tras ello Juan pone el dedo. Sólo con la suma de ambas autentificaciones abrirá la puerta.

Ante la implantación de las nuevas normativas europeas de control de horario, los controles de acceso también son de aplicación en la automatización del control de presencia. Dentro de este campo, los sistemas de control de acceso y presencia basados en reconocimiento facial se sitúan como favoritos cara al futuro por su facilidad de uso y su fiabilidad. Este método hace inviable la posibilidad de que un trabajador fiche por otro. Basta un solo segundo para realizar el enrolamiento facial y menos de un segundo para una identificación. El usuario no necesita hacer uso de su memoria ni llevar a cabo ninguna operación. El proceso se desarrolla a distancia, lo que asegura una interacción no intrusiva y sin contacto. Todo ello lo convierte en el sistema preferido para controlar el acceso y la presencia de los trabajadores.

Ante el nuevo reto sanitario y la necesidad de tener un exhaustivo control de paso y aforo en los locales, se han desarrollado numerosos dispositivos de detección de temperatura corporal y aquellos encaminados a evitar el contacto con superficies, como la biometría sin contacto y el control remoto, estos sistemas como el ANVIZ FACE PASS 7 IRT nos permitirá el reconocimiento facial de hasta 3000 empleados y además podremos forzar a que no se acceda sino se lleva una mascarilla o si la temperatura corporal supera un cierto umbral.

No cabe duda que la evolución de los controles de acceso, gracias a los sistemas biométricos unidos a la utilización de los móviles y del uso de Internet, nos hará la vida más cómoda y segura.