Cilindros digitales inteligentes sí, pero sin batería.

Son muchos los beneficios de las cerraduras electrónicas: el usuario solamente necesita una llave (o tarjeta)… si se pierde una llave no hace falta cambiar los cilindros ni se ve comprometida la seguridad… no se pueden copiar las llaves, etc. Sin embargo, tienen un problema mayúsculo: requieren energía para validar los derechos de acceso. Típicamente existen dos tecnologías de cerraduras electrónicas:

cerraduras electrónicas sin baterías

Las cerraduras electrónicas cableadas
En estas puertas el usuario se identifica mediante una tarjeta electrónica o mediante un método biométrico. En caso de tener derecho de acceso, la cerradura eléctrica activa el relé que permite al usuario abrir la puerta. El problema de este tipo de cerraduras es precisamente que van cableadas. El coste de instalación es elevado y, en caso de fallo de energía, se tienen que quedar abiertas por seguridad ante una posible evacuación. A parte, solamente abren electrónicamente si se cierra la puerta «de golpe». Es decir, si la puerta se cierra pasando el bulón con llave, estas cerraduras no permiten entrar al usuario que no disponga de la llave.

Las cerraduras electrónicas con batería
En este tipo de cerraduras, la instalación es mucho más sencilla si bien en muchos casos requiere retrabajar la puerta. Son, por ejemplo, las cerraduras de hotel. El inconveniente es que el administrador tiene que estar pendiente del mantenimiento de las baterías y esto supone un coste adicional de gestión del sistema de accesos a parte de generar residuos contaminantes.

iLOQ S5: la cerradura electrónica sin baterías
¿No sería fantástico disponer de una cerradura con todas las ventajas de los sistemas digitales sin los inconvenientes descritos anteriormente? Pues bien, esto es exactamente lo que hace iLOQ S5. La familia de bombillos, candados o cerraduras de leva de iLOQ S5 no necesitan instalación cableada ni mantenimiento de baterías. Es suficiente simplemente reemplazando el bombillo.

Cada llave de cada usuario lleva programados sus derechos de acceso que se pueden cambiar o eliminar en caso de necesidad. Para validar los derechos de acceso de la llave, el cilindro desarrolla su propia energía mediante el movimiento de introducción de la llave, convirtiendo energía cinética en energía eléctrica. De este modo se genera la energía allí donde se necesita en el momento que se necesita.

Ya no hay que preocuparse de copias de llaves no autorizadas, de cambiar el cilindro por llaves perdidas, de custodiar gran cantidad de llaves, de tener que acarrear enormes manojos de llaves… Una llave para todo. Cada usuario con sus permisos en una sola llave. Y si una se extravía, se da de baja de los cilindros mediante la comunicación Dispositivo a Dispositivo y listos.