Transformación digital en el sector de la seguridad

Jorge Salgueiro Rodríguez. Presidente Ejecutivo de la Asociación Europea de Profesionales para el Conocimiento y Regulación de Actividades de Seguridad Ciudadana. AECRA

transformación

Es cierto que muchas de las empresas del sector de la Seguridad Privada habían iniciado antes de ocurrir la pandemia Covid19 procesos de transformación digital. Sin embargo, como ya comenté en su momento, las limitaciones existentes a nivel normativo en la Seguridad Privada han impedido particularmente que en ejecución de los servicios que les son contratados, los procesos de transformación digital no han podido adoptarse con la misma rapidez.

Dentro de este periodo, los servicios financieros prestados por los bancos e impuestos a sus clientes, como las empresas de seguridad, están cambiando a partir de la irrupción de la tecnología y de las famosas fintech (empresas de tecnología financiera). No debemos ignorar que gracias a la transformación digital, las empresas de seguridad como usuarios de dichos servicios financieros, vienen accediendo a través de dispositivos móviles a diferentes formas de financiación, de tipo de pagos, y también decidir dónde y cómo invertir su capital, dentro de una amplia diversidad de alternativas de generación y utilización del dinero.

En cuanto al teletrabajo en el sector de la Seguridad es cierto que ha acreditada como complicada dado su consideración como servicio esencial. Debido a las circunstancias excepcionales planteadas por el Estado de Alarma, muchos trabajadores integrados en las empresas de seguridad tuvieron que convertir de un día a otro su domicilio en su puesto físico de trabajo, teniendo que emplear en algunos supuestos, recursos propios y poniendo en riesgo los contenidos confidenciales de las empresas por una falta de estrategia predefinida de ciberseguridad.

Las empresas de seguridad es cierto que tuvieron que cambiar su modelo organizativo sin contar con demasiada información y, lo más importante, sin contar con ERPS o sistemas de gestión, adaptados a sus necesidades. Así en muchos casos el teletrabajo ha sido una adaptación a la nueva realidad para que los que estaban en riesgo de un ERTE pudiesen mantener sus puestos.

Pero el teletrabajo profesional no es una adaptación, y mas cuando muchas de las empresas de seguridad, por razón de la naturaleza de las actividades para las que se encuentran autorizadas, deben centrarse en garantizar el cumplimiento en relación a las medidas organizativas y humanas impuestas en el régimen normativo a las citadas empresas, al no haberse producido una auténtica transformación digital desde la Seguridad Pública sin disponer actualmente de herramientas de desarrollo reglamentario.

*Artículo completo en el próximo número de Cuadernos de Seguridad