Medio siglo de análisis de riesgos con el Método Fine (I)

Óscar Pascual Sanz. Director de Operaciones-España. Advanced Security Business Group.

El Método Fine, también conocido como Cuantitativo-Mixto por su carácter semicuantitativo, fue desarrollado por William T. Fine y publicado el 8 de marzo de 1971 por el Naval Ordnance Laboratory (Laboratorio de Artillería Naval) norteamericano bajo el nombre «Mathematical Evaluation for controlling Hazars» (Evaluación Matemática para Controlar Riesgos). En aquel momento William T. Fine era el Jefe del departamento de Seguridad del Naval Ordnance Laboratory.

En la actualidad su método coexiste en el ámbito de la seguridad junto con el famoso «Método Mosler» y la sencillez de la «Matriz Probabilidad-Impacto».

Método Fine
Óscar Pascual Sanz. Director de Operaciones-España. Advanced Security Business Group.

Recordamos que el éxito de estos métodos reside precisamente en su carácter generalista, es decir «no específico», que nos permite analizar todos los riesgos existentes, sean cuales sean, bajo una misma metodología y obtener una relación general priorizada (según las magnitudes o números adimensionales resultantes).

Sin embargo, cuando salimos de los ámbitos docentes y vamos a la realidad de la elaboración o revisión de planes de seguridad, informes de consultoría, auditorías, etc., vemos que el método Fine decae en su empleo y que lo habitual, salvo contadas excepciones, es centrarse en el Método Mosler.

A la vista de ello y tras prácticamente medio siglo de empleo, debemos plantearnos ciertas cuestiones:

  • ¿Qué tiene Fine que le hace quedarse en un segundo plano de elección?
  • ¿Cómo debemos aplicar correctamente en cada corporación este método?

Razón de ser del Método Fine

En primer lugar, en respuesta a las interrogantes planteadas, debemos revisar los orígenes y razón de ser del propio método.

Cuando Fine elaboró la metodología de análisis, lo que pretendía no era tan sólo poder ordenar los riesgos según su magnitud (pionero en la defensa de esta posibilidad), sino economizar las medidas de seguridad que habitualmente se incluían en proyectos de ingeniería y cuyas soluciones de alto coste no quedaban en muchas ocasiones justificadas por los niveles de riesgo reales que pretendían mitigar.

Con esta intención diseñó un método de análisis de riesgos de base empírica junto a un sistema de verificación o justificación de las inversiones propuestas en soluciones. Este segundo aspecto fue el gran éxito de la época, dado que en ocasiones implicó económicamente un gran ahorro.

Sin embargo, hemos de considerar que todo ello estaba referido a riesgos de origen accidental (safety) y no a los derivados de posibles actos intencionados de origen anti social (security) de valoración obligada en seguridad corporativa.

Es más, su método originalmente consta de una serie de ejemplos resueltos donde únicamente se valoran riesgos sobre personas y en relación a explosiones accidentales, atropellos, etc.

William t. Fine es un método de origen empírico diseñado en su momento para analizar riesgos de tipo accidental (safety)

 Fine en Seguridad Patrimonial

La primera cuestión a estudiar tras sus orígenes en el ámbito «safety» es si Fine es apto igualmente para analizar riesgos en el ámbito de la seguridad patrimonial «security», dejando a un lado las aplicaciones en prevención de riesgos laborales.

Esta cuestión queda respondida afirmativamente cuando acudimos a la «UNE-ISO GUIA 73:2010», que en concordancia con las posteriores «UNE-ISO 31000:2018 Gestión del Riesgo. Directrices» y «UNE-ISO 31010:2011 Gestión del Riesgo. Técnicas de Apreciación» establece que:

«El riesgo con frecuencia se expresa en términos de combinación de las consecuencias de un suceso y de su probabilidad».

Algo totalmente conforme y acorde con la expresión matemática utilizada en el método, que emplea dos factores relativos a la probabilidad junto a un tercer factor relativo a las consecuencias:

  • E: Probabilidad de exposición.
  • P: Probabilidad de que la amenaza se materialice una vez expuestos a ella.
  • C: Consecuencias o daño.

R = E x P x C

La segunda cuestión y más delicada es ¿qué ocurre con la tabla de «Graduación de las Consecuencias» del método? Recordemos que esta tabla pretende ser precisamente la parte más cuantitativa del mismo.

Si acudimos a la tabla original de Fine, vemos que estaba formada por cantidades expresadas en dólares, cuyos impactos estimados (Catástrofe, Desastre, etc.) no sólo se correspondían al año 1971 sino que además eran los estimados para aplicación en el Laboratorio de Artillería Naval norteamericano.

Ahora queda patente que, pese a las sucesivas actualizaciones en cuanto a cifras y tipo de divisa, la tabla que llega a nuestras manos no es ni mucho menos la original y se debe particularizar para cada Organización en concreto.

Según lo anterior, podría parecer que, si configuramos la tabla de «Graduación de Consecuencias» en función de los impactos reales sobre la Organización objeto de estudio nos salimos de la propia metodología.

Pero ciertamente no es así, pues el Propio William T. Fine en su publicación original de 1971 indica que:

«la experiencia puede dar la capacidad de subir o bajar algunos de los criterios de las fórmulas, puesto que los resultados tienen principalmente propósitos comparativos.»

Y dejando abierta esta posibilidad (consciente de su necesidad de adaptación), Fine considera que su método tiene aplicación universal en el ámbito de la ingeniería de la seguridad, no ya únicamente en el referido Laboratorio de Artillería Naval para el que inicialmente fue diseñado.