Año nuevo, viejos deseos

Eduard Zamora Peral. Presidente de la Asociación de Directivos de Seguridad Integral. ADSI

Cargado de optimismo para 2021, como la mayoría en cada inicio de un nuevo año, quiero dejaros unas reflexiones y buenos deseos aplicables a la gestión de la seguridad en su lucha contra la pandemia. Digo buenos, no nuevos, puesto que muchos de ellos se repiten de otros años, aunque espero y deseo que 2021 los materialice.

deseos

Pertenezco al amplio grupo de los que, queriendo estar equivocados, pensaba que esta crisis no sería tan breve como se vaticinaba inicialmente. Ahora parece fácil decirlo, tras más de 10 meses de experiencia en gestión de la pandemia, pero creo que no veremos una notable normalización de nuestros hábitos hasta la primavera de 2022.

Pero la superaremos, sin ninguna duda, aunque tan sólo si somos capaces de implantar las lecciones aprendidas por cada uno de los sectores y profesionales partícipes en la gestión de esta crítica situación: desde el ciudadano de a pie hasta las más altas esferas de nuestros gobernantes, pasando, cómo no, por los profesionales que tenemos encomendada la seguridad y garantía de la operativa de las empresas en las que desarrollamos nuestra actividad.

La mayor lección es haber aprendido cómo de importante es coordinar adecuadamente las actuaciones, la gestión integral de las mismas. Me gusta recurrir a nuestro sabio refranero y lo hago con «el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra», aunque me tienta decir que no tan sólo dos, sino repetida e incomprensiblemente, cual día de la marmota.

Lista de deseos

Comienzo mi lista de deseos esperando que cuando este comentario vea la luz, semanas después de ser redactado, la segunda ola esté superada, lo que dependerá de cómo actuemos todos durante las fiestas navideñas, tanto en lo que refiere a la actividad mercantil y la lúdica, ambas muy intensas en estas fechas, aunque por motivos bien diferentes: el económico, para ayudar a un comercio tocado en su línea de flotación, y el de los esperados encuentros con amigos y familias por nuestra intrínseca necesidad de socialización.

En los dos casos se darán situaciones de alto riesgo de expansión del virus. Confío en la extrema prudencia de nuestros comportamientos en esos momentos de intensa relación interpersonal, fuera del núcleo y espacio habitual de convivencia. Esperemos que el primer tropiezo que provocó la segunda ola haya sido más que suficiente para no entrar a inicios de año en la tercera.

Avance de la tecnología

Deseo que la tecnología siga avanzando en sus notorias y brillantes aportaciones a la mejora de la gestión de la seguridad, de la que nos beneficiamos todos por la efectiva prevención y, por ende, minimización de los impactos de la pandemia, así como por garantizar el desarrollo de las actividades económicas en las empresas y sectores en los que los Directores y Directivos de Seguridad prestamos nuestra tarea y en las que tenemos un papel claro y básico, aunque no por ello menos importante: sumar esfuerzos para el mejor funcionamiento de la cadena de producción, distribución y consumo. En definitiva, lograr los objetivos intrínsecos a nuestra responsabilidad.

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