«Esta crisis ha puesto de manifiesto la importancia de designar a los hospitales como Infraestructura Crítica»

Míriam Pérez Gómez. Cap de la Unitat de Seguretat i Comunicacions. Hospital Universitari de Bellvitge. L´Hospitalet de Llobregat (Barcelona)

Antes de empezar esta entrevista, Miriam Pérez Gómez, Cap de la Unitat de Seguretat i Comunicacions del Hospital Universitari de Bellvitge, de L´Hospitalet de Llobregat (Barcelona), quiso hacer un reconocimiento a «todas las personas que han estado trabajando, colaborando y ayudando en los momentos más duros de esta pandemia, anteponiendo los intereses de los demás a los suyos propios». «También quiero agradecer muy especialmente -añadió- la enorme labor que han desarrollado todos los profesionales y compañeros del Hospital Universitari de Bellvitge, y quiero mencionar especialmente al equipo de Vigilantes de Seguridad que coordino, cuyo trabajo pasa desapercibido muy a menudo, pero que no han dejado en ningún momento de prestar sus servicios, y de estar dispuestos a ayudar y colaborar más allá de su cometido».

Por último, Míriam Pérez Gómez agradeció «la colaboración y los diversos homenajes que nos han brindado las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, Bomberos y Protección Civil. Pequeños momentos muy emocionantes, más teniendo en cuenta toda la presión que asumíamos los profesionales sanitarios. Gracias por acompañarnos en esta pandemia!»

—¿Cuáles han sido los grandes retos que ha tenido que asumir el equipo de Seguridad del Hospital Universitari de Bellvitge ante la crisis Covid-19?

—Destacaría el reto de la adaptación. Nos hemos adaptado rápidamente a los nuevos protocolos que se han ido generando y actualizando a medida que avanzaba la pandemia y cambiaban las necesidades; y no sólo me refiero a protocolos propios de seguridad sino también a aquellos globales y transversales, que indirectamente repercuten sobre el equipo de Seguridad.

Asimismo, hemos tenido que adaptarnos a nuevas medidas de higiene y al uso de EPIs. Incluso en algunas intervenciones concretas, el equipo de Vigilancia ha actuado con las mismas protecciones que un personal sanitario, a las cuales no están acostumbrados.

También destacaría el esfuerzo realizado durante la crisis, teniendo que afrontar un incremento de funciones, muchas de ellas críticas, con los mismos recursos. Sólo a modo de ejemplo, hemos pasado de gestionar un promedio de 45 registros al mes de objetos de valor de nuestros pacientes, a 172 registros por mes durante la pandemia. O la gestión de accesos de vehículos de mercancías a nuestro recinto a cualquier hora del día o la noche.

Todo esto sin olvidar el hecho de tener que convivir con el miedo al contagio, sobre todo al inicio de la pandemia cuando había muchas incertidumbres al encontrarnos bajo un escenario desconocido.

—Los centros hospitalarios han sido las instalaciones clave, como servicio esencial, en esta excepcional situación, ¿qué planes y protocolos de seguridad se pusieron en marcha ante la crisis sanitaria?

—En el Hospital Universitario de Bellvitge hemos puesto en marcha diversos protocolos en función de las necesidades de cada momento, ya que hemos pasado por fases muy diferentes durante toda la pandemia. En un inicio, con muy pocos casos Covid ingresados, hasta llegar a más de 600 pacientes Covid en menos de dos semanas y, posteriormente, la desescalada y vuelta a la nueva normalidad.

Entre estos protocolos destaco los de restricción y control de accesos. Hay que tener en consideración que nuestro hospital es de puertas abiertas; por lo que el centro ha experimentado un gran cambio a nivel funcional. Así mismo, se han habilitado accesos a áreas restringidas y a nuevos profesionales que no eran trabajadores habituales del Hospital de Bellvitge durante la crisis. Ha habido cambios en las operativas de aperturas y cierres por cambios de horario de servicios, así como aperturas de nuevos espacios que han reconvertido su uso.

También hemos generado nuevos circuitos para usuarios y profesionales, separando espacios covid y no-covid, considerando incluso ascensores, escaleras, etc. Y se han habilitado espacios para el almacenamiento de material sensible que debe estar controlado.

Desde el Hospital Universitari de Bellvitge, también se ha gestionado la seguridad del Hotel Salud Renaissance adscrito a la región sanitaria Metropolitana Sud. Para ello, desarrollamos el correspondiente plan de seguridad y el manual operativo del nuevo Servicio de Vigilancia, realizando un análisis de la situación inicial y marcando como objetivo la reducción de los riesgos hasta unos niveles aceptables. Consiguiendo, entre todos los profesionales implicados en este proyecto, que el Hotel Salud alcanzara su objetivo de manera exitosa. Ha sido una gran experiencia colaborativa!

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