Comunicar la seguridad en eventos

Carlos Moreno Clemente. Codirector del “Congreso Comunicación y Seguridad en Eventos” de la UCM. Doctor en Comunicación, Publicidad y RRPP. Máster en Dirección de Seguridad Privada.

Probablemente a los viajeros habituales ya no les sorprenda y ni tan siquiera presten la requerida atención cuando, antes de emprender un vuelo, se les proporcionan las normas de seguridad. Esa especie de ritual previo al despegue es un claro ejemplo de comunicación de la seguridad, ¿pero qué ocurre con la comunicación de la seguridad en eventos?

Comunicacion en Seguridad

Los eventos se han convertido en motores sociales y económicos, permitiendo también intercambios culturales y políticos, además de oportunidades para el ocio y el entretenimiento. Algunas de las propias características de los eventos, como pueden ser la congregación de un gran número de personas, la presencia de personalidades relevantes o reconocidas, la atracción que generan sobre los medios de comunicación o la propia repercusión y trascendencia del acontecimiento, los pueden convertir en vulnerables desde el punto de vista de la seguridad.

A través de la comunicación de la seguridad, en un sentido amplio del concepto, se puede modificar el contexto en que se desarrollará el evento, mejorando la prevención y la protección del mismo. Los responsables de la Seguridad de eventos deben conocer cómo la comunicación puede ser de ayuda para el desarrollo de sus funciones.

La sociedad actual interconectada obliga a mantener un continuo análisis comunicativo para identificar y reducir riesgos, en pro de una mejor experiencia de visitantes y participantes.

Bajo el concepto de comunicación de la seguridad se engloban múltiples aspectos como puede ser la comunicación entre las partes interesadas, la comunicación interna o la propia comunicación con los asistentes, todos ellos relevantes para reforzar la cultura de la seguridad en el contexto de los eventos.

Etimológicamente, la palabra comunicación deriva del vocablo latín commūnicātiō que se refiere a la acción de compartir, es decir, poner algo en común. Precisamente, es gracias a la comunicación que podemos poner sobre la mesa información que puede ser de interés común y, en el contexto de la seguridad, toda aquella información que permite un mejor análisis de riesgos.

Muchos de los eventos se caracterizan por ser “eventos únicos”, es decir, destacando por su propia singularidad. En estos casos, es aún más importante que fluya toda la información posible entre organizadores, participantes, instituciones, responsables de la seguridad y la movilidad y el resto de partes interesadas, desde la fase de conceptualización del evento.

Comunicación de Seguridad

Es probable que, gracias a este intercambio de información o gracias a una frase que empiece con un “quizá no sea importante” pronunciada por una de las partes, se pongan de relieve elementos a considerar desde la seguridad que contribuyan a la prevención.

Por tanto, gracias al compartir con las demás partes interesadas o relevantes de un evento la información más objetiva, pero también aquello que creemos o podemos sentir al respecto del evento, estaremos reforzando la seguridad desde la fase más preventiva.

Puede parecer algo obvio, pero ese intercambio previo de información es un elemento crítico, ya que enmarcará el tipo de evento sobre el que se debe planificar la seguridad y el resto de elementos que la compongan, así como contribuirá a la identificación de los posibles riesgos y amenazas.

Los responsables de la seguridad de un evento deben conocer las características del mismo y los objetivos por los que se celebra, algo que no es siempre fácil de lograr plenamente.

La comunicación entre el grupo de interés debe ser eficiente y la información que se intercambie debe ser “inteligible” por las partes. Por consiguiente, será necesario despojarla de jergas o tecnicismos, de manera que los interlocutores puedan interpretar los mensajes recibidos para analizarlos desde su perspectiva, como ocurre en el caso de la seguridad.

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