Tecnología de fibra óptica: protección perimetral de alta seguridad

Milton Acosta. Gerente Regional de Ventas para Iberia. Optex.

Las infraestructuras críticas por su relevancia requieren de protección al máximo nivel posible y no hay ninguna tecnología que pueda por sí sola ofrecer una solución de seguridad completa. La recomendación por parte del sector de seguridad es realizar una protección por anillos o capas donde se establezcan distintos niveles de seguridad, y donde se utilicen distintas tecnologías para detectar intrusiones en el perímetro, en el acceso al edificio y, en última instancia, proteger los activos o recursos de alto valor.

Milton Acosta

El primer anillo o capa de protección física es normalmente una valla o muro que rodea el perímetro y actúa como barrera visual para frenar o retrasar la intrusión. En el caso de infraestructuras críticas es esencial proteger esta primera capa de seguridad detectando cualquier intento, por ejemplo, de trepar una valla o hacer un agujero en un muro. Si se puede detectar de manera anticipada un intento de intrusión al perímetro, significa que la situación se puede controlar lo antes posible y evitarse daño adicional.

Una forma natural de protección de esa primera línea de seguridad es la vigilancia con patrullas que recorran el perímetro de la valla o muro; sin embargo, esta medida ha demostrado ser costosa, además de ser poco flexible. En ocasiones esta opción de patrullaje también resulta poco práctica si el perímetro a vigilar es muy largo, como es el caso de plantas de energía solar, aeropuertos, grandes zonas industriales, bases militares, centros de datos, plantas de energía y otros tipos de infraestructuras críticas.

Para las infraestructuras anteriormente descritas existen principalmente dos tecnologías destinadas a la protección de vallas y muros: una está basada en cable coaxial y otra en fibra óptica. La tecnología coaxial, basada en cobre, es la más económica de las dos, sin embargo, tiene notables limitaciones en cuanto a distancia y fiabilidad cuando está en proximidad con señales de alta radio frecuencia.

fibra

La tecnología basada en fibra óptica se ha convertido por tanto en la opción preferente para protección de vallas y muros, ya que ofrece inmunidad a la iluminación, a frecuencias electromagnéticas (EMI) y a radiofrecuencia (RFI), además de ser segura para usarse en zonas peligrosas y en lugares con temperaturas extremas. Los cables de fibra óptica también tienen un peso ligero que permite que lleguen a lugares más lejanos y proteger distancias sin necesidad de repetidores o hardware adicional.

A pesar de que el coste es más alto que el cable de cobre, a largo plazo ofrece un coste relativamente bajo, puesto que es muy resistente y tiene un ciclo de vida útil largo; en instalaciones pequeñas puede durar hasta 20 años sin necesitar más que una revisión técnica anual. La fibra óptica conduce la luz usando los principios de reflexión y refracción. La unidad de procesamiento de alarma (APU por el termino en inglés ’Alarm Processing Unit’) envía una pulsación de luz a través del cable de fibra óptica y analiza el cambio en el patrón de interferencia a lo largo del cable, lo que permite que detecte si hay alguien que este manipulando la valla o muro.

Los algoritmos ideales nos permiten determinar qué tipo de evento está ocurriendo, por ejemplo: si se está cortando la valla se genera un tipo de señal, si se está intentando saltar la valla o arrastrarse por debajo se crearía otro tipo de señal. Las APU se pueden instalar en el perímetro mismo o lejos de él como unidades independientes según la necesidad de la infraestructura.

El software de configuración le permite calibrarse para discriminar ruido que pueda causar falsas alarmas, tales como las vibraciones causadas por el viento, el tráfico cercano o pequeños animales, haciendo la solución perimetral basada en fibra óptica un sistema extremadamente fiable.

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