Evolución de la seguridad física en las entidades bancarias

Lourdes Castellsaguer. CEO Manager. SISMEDE

Denominamos seguridad física a todos aquellos elementos que han sido una barrera de protección para el dinero en efectivo y las personas que trabajan en las oficinas de las entidades bancarias de este país. La evolución de la seguridad física en los 30 últimos años, ha ido variando en paralelo con las costumbres de los clientes y la adaptación de las tecnologías para mejorar el servicio y la tendencia a la inmediatez cada vez más frecuente en todos los ámbitos comerciales.

Lourdes Castellsaguer esclusa
Lourdes Castellsague, CEO Manager en Sismede

¿Cómo hacer agradables y atractivas las oficinas y al mismo tiempo proteger los ahorros de efectivo y sus empleados? Los arquitectos, interioristas y equipo de marketing de cada entidad han estado trabajando conjuntamente para conseguirlo, y los fabricantes de puertas, vidrios, cajeros, cajas fuertes y otros elementos de seguridad y protección física, nos hemos esforzado para afrontar los diferentes retos que ha conllevado conseguir los objetivos que pedía el mercado.

En los años 90, como elementos a proteger, teníamos las cajas fuertes, el efectivo que se dispensaba a los clientes y a los empleados mismos. En esa época se producían atracos a mano armada con pistola frecuentemente 9mm. parabellum o algún loco con arma blanca que podían tomar a un cliente como rehén.

Para proteger a los empleados que dispensaban el efectivo desde sus cajones, que habían sacado previamente de la caja fuerte, diseñamos mostradores blindados fabricados con refuerzos de chapa de diferentes gruesos a prueba de balas, y bandejas pasamonedas especiales con un blindaje interior anti rebote, para evitar que ninguna bala saliera rebotada, quedando embutida dentro del blindaje.

esclusa sismede seguridad bancaria

Además, se completaron en la parte superior deflectores de voz igualmente blindados anti rebote, y al principio para conseguir la transparencia y buena interlocución con el cliente, se instalaban metacrilatos de 4cm de grosor aproximadamente, substituidos pronto por cristales laminados, que combinaban láminas de vidrio con láminas de butiral especiales, consiguiendo que no penetrara la bala ni se desplomara el vidrio por el impacto, evitando posibles accidentes, protegiendo así a empleados y clientes al mismo tiempo.

Elemento de control de acceso: la esclusa

Muchas entidades siguieron este camino, pero sin dejar de incorporar un elemento de control de acceso a la oficina, las puertas esclusa, un sistema de doble puertas con diferentes tipos de control de acceso, que no permite que las dos puertas queden abiertas el mismo tiempo, haciendo la entrada y salida más controlada y disuasoria para cualquier delincuente.

En los últimos 10 o 15 años, estos dispensadores se han sustituido por recicladores, que no solo dispensan efectivo sino que también lo guardan al momento, evitando también viajes a la caja fuerte consiguiendo bajar aún más el riesgo.

En la última década, ha habido una última evolución tecnológica, provocada por la necesidad de inmediatez, impulsada por las nuevas tecnologías que permiten hacer operaciones on line, y la transformación de los cajeros que no solo dispensan y engullen efectivo, sino que también hacen todas las operaciones que antiguamente se hacían desde los mostradores y que realizaban los empleados, como consultar el saldo, actualizar libretas, comprar entradas, pagar multas e infinidad de otras operaciones, desde las entidades se ha educado a los clientes a operar desde los cajeros, y reducir las consultas y colas en los puestos de empleados.

En resumen, las oficinas bancarias en la actualidad se han convertido en boutiques para operaciones importantes, vender productos bancarios varios y atender mejor al cliente, y el resto de operaciones se hacen desde el cajero o online desde los ordenadores, portátiles y móviles, apareciendo en el mundo de la seguridad el concepto de ciberseguridad tan importante hoy en día.

Aquí el artículo completo