Una puerta cortafuego tiene una vida útil mínima de 20 años

Los profesionales de TECNIFUEGO fijan en, al menos, 20 años el ciclo de vida útil de una puerta cortafuego. Sin embargo, aconsejan consultar con las empresas especializadas como garantía de seguridad.

Puerta cortafuego vida útil

El concepto de vida útil de una puerta cortafuegos es que durante un tiempo cumple con la función para la que fue diseñada, es decir, una función eminentemente de seguridad en caso de evacuación por incendio.

Fijar la vida útil de una puerta viene justificada en la sensibilidad de los elementos usados. A lo largo del tiempo, estos materiales sufren el envejecimiento y degradación en sus mecanismos debido a su propio uso y a las condiciones ambientales que sufren.

El aspecto definitivo para esta recomendación, es la legislación. Hay que tener en cuenta que la actual normativa –Código Técnico de la Edificación- fija unos requisitos que no se exigían hace años, y por tanto en materia de elementos de seguridad, el cumplimiento normativo debe centrarse en los requisitos de mayor actualidad que son los que garantizan plenamente la seguridad de las personas en caso de incendio.

El detalle que hace caduca la puerta de hace más de 20 años, fundamentalmente, es que la antigua norma de ensayo no exigía los requisitos actuales. Las puertas se ensayaban al fuego, no se ensayaba, por ejemplo, aspectos tan importantes como la durabilidad del autocierre.

Además con la anterior regulación, no se exigía control de fabricación de las muestras ensayadas por parte de un organismo notificado y no había regulación sobre las posibles modificaciones de la puerta realmente suministrada con respecto a la ensayada (dimensiones, herrajes y otras características). Todos estos factores son claves de la seguridad.

La entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación supuso la aplicación de la normativa europea, mucho más exigente, detallada y completa que la antigua normativa española. De hecho, todos los productos en el ámbito de aplicación de la normativa europea tuvieron que ser rediseñados y mejorados para poder cumplir la nueva normativa, teniendo también que superar nuevos ensayos al fuego y de durabilidad del autocierre.