El mercado de la seguridad alcanzará los 167.120 millones de dólares en 2025 impulsado por el IoT

El creciente impacto del IoT y la adopción de sistemas de control de acceso y videovigilancia impulsarán el mercado de la seguridad en los próximos 6 años. Según la consultora Grand View Research, este mercado alcanzará un volumen de negocio de 167.120 millones de dólares en 2025 con crecimientos anuales promedio del 10,3% en este próximo sexenio.

mercado de la seguridad

En los últimos años, el IoT y los dispositivos conectados satisfacen mejor las necesidades de seguridad de todos: cámaras de videovigilancia, desfibriladores cardíacos conectados, dispositivos de teleasistencia conectados, controles de acceso biométricos. El Internet de las Cosas se ha convertido en una tecnología esencial para el desarrollo de este sector.

El IoT refuerza la seguridad de los bienes y las personas

Los dispositivos conectados permiten una mejor supervisión de las máquinas, anticipar accidentes humanos y materiales, y optimizar el rendimiento y los costes.

Empresas:

El IoT permite que las empresas sean más seguras y más productivas. En relación a los empleados, por ejemplo, si uno o más trabajadores están aislados, es recomendable equiparlos con un sistema de alarma o un detector de caídas para evitar que corran peligro. En el caso de una caída, por ejemplo, el detector conectado envía automáticamente un mensaje a un centro de rescate para una respuesta rápida.

La seguridad de los edificios es otro aspecto clave que deben cuidar las compañías. En este sentido, las alarmas contra incendios conectadas pueden alertar a los bomberos en caso de incendio en el lugar de trabajo. Los controles de acceso biométricos instalados en la entrada de un edificio solo permiten el acceso a los empleados de esa empresa, a través de un análisis rápido de las huellas dactilares. Además, las cámaras de videovigilancia brindan una visibilidad permanente de las instalaciones.

Por último, la seguridad relativa a los costes es otro aspecto a tener en cuenta. Existen actualmente equipos para controlar el consumo de energía que envían alertas en caso de sobreconsumo.

Gran público:

Entre las principales aplicaciones de seguridad conectada que afectan al usuario final, nos encontramos con:

Seguridad de la familia: las alarmas contra incendios y las cámaras de videovigilancia también ayudan a las personas a sentirse más seguras en el hogar.

Seguridad del hogar: la domótica es un buen ejemplo. Gracias a sus peculiaridades, el concepto de “hogar conectado” comienza a tomar forma (puertas y ventanas que se abren y cierran de forma remota, la luz que se enciende o apaga a distancia, cámaras colocadas en la puerta delantera, etc.);

Seguridad de los seres queridos aislados: si una persona mayor vive sola y sufre algún percance, un dispositivo de teleasistencia enviará automáticamente un mensaje para solicitar ayuda.

Seguridad en las ciudades: los desfibriladores cardíacos conectados están cada vez más presentes en lugares públicos de las ciudades.