Ocho de cada diez tiendas online no conocen los estándares de seguridad establecidos por la directiva PSD2

El sector de los pagos en Europa está asistiendo a una profunda transformación digital. Según establece la segunda Directiva sobre Servicios de Pago, a partir de septiembre será obligatorio utilizar la autenticación de cliente reforzada (SCA), término que define las normas de seguridad que regirán el uso de las últimas tecnologías en el ámbito de los pagos digitales, como las soluciones de autenticación biométricas, y que tendrán como objetivo reducir el fraude y aumentar la seguridad.

La nueva directiva quiere garantizar la correcta identificación de los usuarios cuando realizan sus compras, y para ello obliga a la utilización de dos factores de autenticación diferentes entre algo que el usuario tiene (la tarjeta, el móvil, etc.), algo que solo el usuario conoce (el PIN, una password, etc.) y algo que solo el usuario es (huella dactilar, reconocimiento facial, etc.). Con estas medidas se busca que la seguridad de los pagos físicos y online sea máxima.

Según los datos del estudio llevado a cabo por Mastercard en 17 países europeos, la mayor parte del comercio electrónico minorista en Europa, un 75% de los encuestados, no está al corriente del nuevo estándar de seguridad que introduce la directiva para aumentar la sencillez y seguridad de los pagos mediante el uso de las nuevas tecnologías. A pesar de los cambios legislativos, solo un 14% de esta muestra del sector minorista online en Europa ha implantado ya la SCA, mientras que un 51% afirma que no lo hará antes de septiembre o, directamente, no tiene planes para hacerlo.

En palabras de Alberto López, responsable de Ciberseguridad y Soluciones Digitales para España y Portugal de Mastercard,la autenticación reforzada será fundamental en el ecosistema de pagos, que deberá adoptar distintas medidas para implantar el nuevo estándar de seguridad establecido por la legislación europea”.

En este sentido y a la vista del nivel de adaptación de esta nueva directiva, la Autoridad Bancaria Europea (ABE), permite a las autoridades nacionales la posibilidad de ofrecer un periodo adicional para dar tiempo a todo el ecosistema a adaptarse a los nuevos cambios.

En la actualidad, un 80% de los ciudadanos europeos compra a través de su smartphone (aunque el nivel de abandono de estas operaciones antes de finalizar la transacción es elevado, pues ronda el 20-25%). En este contexto, y con el aumento del número de personas que compran con regularidad por Internet con solo unos clics, es muy importante garantizar los máximos estándares de seguridad, además de ofrecer al consumidor una experiencia de pago rápida y fácil.

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