El 26% de las empresas utiliza la biometría en sus programas de lucha contra el fraude

Los avances tecnológicos presentan oportunidades tanto para los perpetradores de fraude como para aquellos que intentan detenerlos. A medida que los delincuentes encuentran nuevas formas de explotar la tecnología para comprometer sus planes y dirigirse a nuevas víctimas potenciales, los profesionales de la lucha contra el fraude deben asegurarse de que están adoptando nuevas tecnologías que sean las más eficaces para navegar en el cambiante panorama de amenazas.

biometrico

Se espera que el uso de inteligencia artificial y aprendizaje automático como parte de los programas antifraude de las organizaciones se triplique en los próximos dos años, según el informe Anti-Fraud Technology Benchmarking elaborado por la Asociación de Examinadores de Fraude Certificados (ACFE), en colaboración con SAS. De las empresas encuestadas, el 26% actualmente utiliza la biométrica como parte de sus programas contra el fraude, y se espera que otro 16% implemente la biométrica como parte de sus programas para el 2021.

Si bien el análisis de datos sigue siendo una táctica popular para prevenir y detectar fraudes, existen muchos otros tipos de tecnologías de vanguardia que pueden utilizarse para mejorar la capacidad de una organización para combatir el fraude de manera efectiva y eficiente. Esto incluye tecnología como administración de casos, análisis forense digital, robótica, blockchain y captura de evidencia en línea.

Sobre el uso actual y esperado de varias tecnologías emergentes como parte de iniciativas contra el fraude, la más común son los datos biométricos (por ejemplo, reconocimiento de huellas dactilares, faciales o pulsaciones de teclas). Tanto la robótica como la tecnología de contabilidad de blockchain/distribuida, incluida la automatización de procesos robóticos, se utilizan actualmente con menos frecuencia que la biométrica (9% de las organizaciones para ambas categorías), pero una proporción similar de organizaciones espera implementar estas tecnologías en los próximos dos años. La tecnología con menor probabilidad de ser adoptada como parte de los programas antifraude es la realidad virtual o aumentada; solo el 6% de las organizaciones utilizan actualmente esta tecnología, y casi dos tercios de las organizaciones no esperan emplear la realidad virtual o aumentada como parte de sus iniciativas contra el fraude.

Si bien los avances tecnológicos pueden traer muchos beneficios, la adopción de nuevas tecnologías a menudo conlleva desafíos y barreras potenciales para el éxito. La encuesta mostró que el presupuesto y las preocupaciones financieras son el mayor obstáculo para muchas organizaciones, y el 80% considera que este factor es un desafío importante o moderado. Otros desafíos comunes incluyen limitaciones en la dotación de personal y en los conjuntos de habilidades internas (73%), preocupaciones sobre la mala calidad de los datos o problemas de integración (70%) y la falta de rendimiento percibido de la inversión (69%).

Más de la mitad de las empresas espera aumentar sus presupuestos para tecnología antifraude en los próximos dos años. Esta es una prueba de que las organizaciones se enfrentan de manera proactiva a lo que vendrá y eligen armarse con las últimas y más eficientes herramientas tecnológicas disponibles.

Imágenes: Shutterstock / Rawpixel.com