La Jornada de Detección de Incendios congrega a más de un centenar de profesionales

Más de un centenar de profesionales, interesados por los retos que presenta la actualidad de la seguridad contra incendios, participaron en la jornada “Vida útil de la detección de incendios”, organizada por el Comité de Detección de Tecnifuego, en el Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales de Barcelona.

un centenar de profesionales

La mesa redonda anual sobre detección de incendios, en su decimotercera edición, propuso una reflexión sobre la actualidad y la aplicación del Reglamento de instalaciones de protección contra incendios (RIPCI), cuyos requisitos son obligatorios desde el 12 de diciembre de 2017.

La vida útil de los sistemas, la retirada y reciclado profesional de los detectores iónicos, los requisitos de las empresas instaladoras y mantenedoras; la formación, la gestión en el mantenimiento o las inspecciones de las instalaciones han sido los temas tratados en la jornada.

La jornada “Vida útil de la detección de incendios” fue inaugurada por Antonio Tortosa, vicepresidente de Tecnifuego, que comentó la trayectoria y misión asociativas y recordó que en Barcelona se creó la primera asociación sectorial, bajo el nombre de Tecnifuego; y por Antonio Abad, vicepresidente de la Comisión de Seguridad Contra Incendios y Emergencias de ENGINYERS BCN, que recalcó el interés de este tipo de jornadas para la profesión.

La mesa redonda estuvo moderada por Juan José Pintado, director de seguridad de MNAC, Museo Nacional de Arte de Cataluña, que tras plantear los temas a tratar presentó a los ponentes. El primero, Mariano de Leonardo de Tecnifuego, representando a los instaladores y mantenedores de los sistemas, hizo una valoración, a un año del RIPCI (Reglamento de instalaciones de protección contra incendios), y se refirió en concreto a las exigencias de los requisitos que deben cumplir las empresas, las normativas de calidad de los equipos, la obligatoriedad de las normas UNE citadas en el Reglamento, las actas de mantenimiento y el certificado de mantenimiento, que deben mencionar la relación de equipos que se han mantenido. El ponente puso el énfasis en la calidad y destacó que “de 2.000 empresas de PCI en 2017, en Cataluña,  ahora somos 350. Creo que está habiendo una criba a favor de la calidad”, subrayó De Leonardo.

A continuación intervino, Albert Llarch, director de seguridad de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales, defendiendo el punto de vista de los usuarios, y en este sentido hizo un repaso de los antecedentes normativos, y otorgó gran importancia a “cómo  gestionamos el conocimiento y la especialización. Los jefes de seguridad tenemos un objetivo principal que es la seguridad de las personas, y para su consecución disponemos de un conjunto de factores: riesgos, equipos, personal, habilitaciones, requerimientos y normativas“, concluyó

Por su parte, Lluís Marín, expuso el punto de vista de los fabricantes (Tecnifuego), partiendo del mandato del RIPCI, sobre la no retroactividad de la norma en cuanto a la vida útil de los equipos, informó  de la postura de Tecnifuego: “Tras la consulta efectuada a los responsables públicos y para evitar la incoherencia de que dentro de 10 años haya que cambiar los detectores de las nuevas instalaciones y permanezcan los detectores en las viejas instalaciones, desde Tecnifuego aconsejamos la renovación de los detectores antiguos en los 10 años transcurridos tras la entrada en vigor del R. D. 513/2017”. En todo caso, Lluís Marín, recordó que la comunidad autónoma es la que tiene la competencia en esta materia.

Estudio de inspección

Joan Pedreny, jefe de Emergencias y Protección Civil de Barcelona, basó su intervención en un interesante estudio de inspección en 30 establecimientos, realizado por un equipo mixto de bomberos, propiedad e inspector de distrito, y basándose en el fondo documental que parte del proyecto de concesión de la licencia: “Durante la inspección de oficio de 30 locales, se detectaron numerosas incidencias, sobre todo falta de mantenimiento de los equipos de PCI. Siguiendo las exigencias del Código Técnico de la Edificación en fachadas, evacuación, compartimentación, o equipos, todos los establecimientos tuvieron alguna incidencia bien de protección pasiva contra incendios, bien de activa”.

Pedreny también informó de un novedoso programa de los Servicios Sociales en el que se ha incorporado detección (de incendios, gas…) a 5.000 usuarios de Tele-asistencia. En caso de activación de la detección, la central de Tele-asistencia recibe aviso y se activa el protocolo de comunicación con Bomberos de Barcelona.

Juan de Dios Fuentes, coordinador del Comité de Detección de Tecnifuego, defendió la posición de la Asociación en cuanto a la vida útil de los equipos, e informó de la creación del Grupo de Trabajo “Criterios de operación y mantenimiento de los equipos de detección” dentro del CTN-23. Asimismo, comentó las actividades que se están desarrollando dentro del Grupo de Trabajo de “Telegestion”, dentro de Tecnifuego, y la iniciativa conjunta con AES (Asociación Española de Empresas de Seguridad).

Por otro lado, trató de una prioridad, en estos momentos, el de la retirada con garantías de los detectores iónicos. Esta acción solo puede ser ejercida por una empresa habilitada por ENRESA: “el detector iónico tiene una muestra radiactiva y la gestión del residuo es más compleja. El parque de iónicos es de más de dos millones de unidades y solo se han retirado alrededor de 300.000. Además el parque de iónicos está envejeciendo, y su retirada debería tener prioridad en las políticas de renovación de cualquier empresa”, concluyó.