Eliminando barreras para crear ciudades inteligentes y eficientes

Por Stefan Alfredsson. Gerente de Marketing de Soluciones Globales. Responsable de Safe Cities. Axis Communications. 

Se espera que el número de personas que viven en las ciudades se duplique en 2050 hasta 6.400 millones de habitantes. Para hacer frente a este aumento de la población y para ajustarnos a las nuevas necesidades de unos mayores entornos urbanos, las ciudades van a precisar unos métodos nuevos para gestionar sus bienes y recursos.

ciudades inteligentes y eficientes

Por ese motivo cada vez más existen distintas iniciativas para el desarrollo de ciudades inteligentes, donde los mecanismos para conectar tecnologías, datos y partes interesadas generan como resultado unos instrumentos totalmente nuevos para gestionar, por ejemplo, el tráfico, la iluminación urbana, el aparcamiento, la recogida de residuos o la seguridad pública.

Pero, para que una ciudad sea verdaderamente inteligente, también necesita eliminar las barreras que a menudo existen entre los diferentes departamentos, además de las que existen entre las organizaciones públicas y privadas.
Compartiendo cámaras para el beneficio de todos

En la actualidad, los sistemas de vigilancia funcionan en muchas ciudades como compartimentos cerrados, en donde los diferentes componentes no están directamente interconectados. Puede que tengamos cientos de cámaras de tráfico, y otros cientos en vigilancia urbana, establecimientos comerciales y transporte público, pero todas ellas tienen un ámbito limitado de cooperación en estos departamentos o proyectos.

La vigilancia representa un terreno típico, en donde una ciudad puede hacerse más inteligente cuando se comparten datos determinados entre múltiples partes interesadas. Con la eliminación de las barreras entre los compartimentos cerrados, podemos obtener múltiples beneficios, tanto para las ciudades como para los organismos privados y para los ciudadanos.

Cooperación público privada para mejorar la vigilancia

El Proyecto Green Light Detroit es un ejemplo de una iniciativa que actúa como puente entre las instituciones públicas y las privadas. Hace unos años, cuando los funcionarios de la ciudad de Detroit examinaron de cerca las estadísticas sobre los delitos que tenían lugar en dicha ciudad, observaron que cerca de un cuarto de los más violentos tuvieron lugar cerca de una gasolinera.

Teniendo como objetivo evitar y resolver los delitos, mejorar la seguridad de los barrios y promover el crecimiento de las empresas locales, la ciudad y el departamento de policía se asociaron con los negocios locales para poner en marcha el Proyecto Green Light Detroit.

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