Cinco factores clave para los profesionales de la seguridad en un entorno cultural

Por Jesús Alcantarilla. Presidente de Protecturi. Director de Seguridad de la Abadía de Montserrat.

Decía Steve Jobs, «la única manera de hacer un gran trabajo, es amar lo que haces. Si no lo has encontrado, sigue buscando. No te conformes». Muchos jóvenes que empiezan su trayectoria profesional en el ámbito de la seguridad, así como profesionales que quieren darle un giro a su trayectoria laboral, me han preguntado cuáles son las claves para ser un buen profesional de la seguridad en un entorno cultural.

entorno cultural
Jesús Alcantarilla

Tengo que confesar que he agradecido profundamente esas inquietudes que me han permitido ahondar, en cada ocasión, sobre lo que supone ser profesional de la seguridad en entornos tan complejos como enriquecedores como una institución cultural. Podría hablar de mi propia experiencia, pero considero más oportuno escribir sobre una aventura colectiva, la de la asociación «Protecturi».

La trayectoria de Protecturi -Asociación para la Protección del Patrimonio Cultural- como asociación es una metáfora de lo que supone la protección del patrimonio cultural y de la actividad, tantas veces desconocida, que genera un equipo de profesionales encargados de la protección de personas, bienes y estructuras de un equipamiento cultural.

Protecturi surgió de la voluntad de un grupo de profesionales que, dispersos en el territorio e involucrados en proyectos diferenciados, tenían un objetivo común: crear una red profesional que diese apoyo a sus integrantes. Una red que fuese capaz de generar un espacio de reflexión y prescripción de las necesidades presentes, y los retos futuros, de la protección del ingente patrimonio cultural de nuestro país.

Partir de realidades desiguales, de culturas organizativas diferenciadas, de proyectos de dimensiones dispares, no sólo no fue un impedimento, sino que resultó ser un acicate para desarrollar un proyecto colectivo. Tener un objetivo común, propició la generación de un espacio profesional capaz de disolver las distancias, de enfocarse en potenciar el conocimiento como nexo, de lograr que las experiencias singulares incrementasen el valor añadido de la experiencia sectorial.

Entre otras, la Ley 16/85 de Patrimonio Histórico, la Ley 5/2014 de Seguridad Privada y el reglamento que está en proceso de aprobación nos marcan la hoja de ruta a seguir en lo tendente a funciones, medidas, obligaciones, etc.

Mencionaría 5 factores que creo que han sido sustantivos de nuestra labor y que tienen su reflejo en el desarrollo profesional individual.

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