De CRAS a Centro de Gestión Integral de Seguridad

La idea primigenia de una Central Receptora de Alarmas es relativamente sencilla. A través de ella, la compañía de seguridad gestiona las conexiones de los sistemas de seguridad de sus abonados mediante una comunicación 24/7 para proporcionarles seguridad en caso de intrusión.

Centro de Gestión Integral de Seguridad

Como gestores de uno de los principales centros de recepción de alarmas de España nuestra labor principal es asegurar las instalaciones de nuestros clientes.

Sin embargo, el entorno empresarial evoluciona y cada vez requiere de más valor añadido en los servicios de los que dispone, y somos conscientes de la necesidad de trascender nuestra misión principal para ofrecer al mercado un conjunto de servicios que aporten un valor más allá de la simple detección de intrusiones y, en su caso, el aviso a los cuerpos de seguridad.

Actualmente, la evolución de la tecnología ha permitido la implantación de sistemas basados en protocolos de internet, que mejoran significativamente las prestaciones tradicionales de los sistemas analógicos, y permiten gestionar todos los datos recibidos de forma mucho más eficaz y eficiente. Sobre esta capa, eminentemente tecnológica, se construyen toda una serie de servicios que permiten elevar el valor de la Central Receptora de Alarmas para que ofrezca soluciones más personalizadas a las necesidades específicas de cada cliente.

Centro de Gestión Integral de Seguridad

Aunque el gran reto de las CRAs sigue siendo mejorar su eficacia a la hora de verificar las señales de alarma que reciben, las capacidades tecnológicas actuales le permiten dar un paso al frente y convertirse en socio estratégico de la empresa, a través de la configuración de servicios de valor añadido para los clientes.

Abordarlo requiere integrar los sistemas de seguridad conectados a la central, y añadirles una capa de servicios realizados a distancia, orientados al mantenimiento y gestión remota de sus instalaciones. La gran velocidad de las transmisiones a través de protocolos IP y el mayor ancho de banda disponible actualmente permiten desarrollar estos nuevos servicios.

Estos servicios remotos deben tener como objetivo principal contribuir a que la empresa esté lista para cumplir con todos los requisitos internos, regulatorios y de sus clientes. Así, la CRA ha de tener capacidad para identificar las amenazas potenciales de cualquier instalación a la que esté conectada, de forma que pueda fortalecer sus capacidades y reducir al mínimo la posibilidad de que se registren incidentes que puedan afectar a su operativa.

Y, en caso de que se produzcan, ofrecer a la empresa la respuesta adecuada para su resolución, minimizando el impacto que pueda tener en la organización. Es decir, proporcionar al cliente todos los servicios asociados a la continuidad de utilización de sus instalaciones durante y después de cualquier incidente.

Por Alejandro Gutiérrez. Director del Área Customer Experience. Johnson Controls

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