Cómo prevenir de forma eficaz los incendios en el hogar

Por Antonio Cambronero Ibáñez. Director de Seguridad.

Los incendios no son exclusivos de una determinada época del año, pero si los hay más característicos de un tiempo que de otro, así los incendios forestales se concentran en la época veraniega con las altas temperaturas principalmente, mientras los producidos en viviendas se registran en la época invernal, cuando las temperaturas caen considerablemente y se hace imprescindible calentarse de cualquier manera, y por esto precisamente, hacerlo de cualquier manera, da lugar a incendios en domicilios, algo que sigue en aumento cada año.

incendios en el hogar

La normativa de incendios existente en la actualidad en España es cada vez más amplia y viene a obligar a las nuevas construcciones que se vayan realizando a poseer y utilizar los medios y herramientas necesarias para una protección eficaz contra el fuego.

Además las instalaciones que se realicen como las empresas instaladoras y mantenedoras deben cumplir exigentes requisitos para garantizar que estas en caso de incendio funcionaran correctamente.

Pero, ¿qué pasa con todos los edificios existentes con varios años a cuestas y en los que la protección contra incendios se basa en extintores en los rellanos, en el mejor de los casos, y sin entramos en las obligaciones que los propietarios tienen en materia de protección de incendios en sus viviendas, estas son inexistentes, ni siguiera la de poseer un seguro de incendio?

Analicemos.

Los incendios producidos en viviendas suelen provocarse por:

  • Mala combustión de estufas o braseros utilizados para calentarse.
  • Sobrecarga de enchufes eléctricos a los que se conectan demasiados elementos para calentarse.
  • Instalaciones eléctricas antiguas que ante sobrecargas u otras anomalías no cortan el fluido eléctrico.
  • Estufas o braseros que se dejan encendidos por la noche para calentarse llegando a prender fuego y pillar a los inquilinos durmiendo.

Las víctimas de estos incendios suelen ser:

  • Personas mayores que viven solas.
  • Familias con bajo poder adquisitivo o en riesgo de exclusión social.

Es decir, estaríamos ante incendios cuya causa habría que buscarlos en la denominada pobreza energética, o sea en aquellos domicilios donde no es posible por carecer o no disponer de los medios necesarios para mantener un sistema de calefacción integral de la vivienda que supone un sistema más eficaz y menos peligroso para poder calentarse.

Ante estos casos cómo realizar una prevención eficaz.

Actualmente se dispone de una amplia gama de productos de detección de incendios para instalar en domicilios, asequibles económicamente y conectables, lo que permiten múltiples funcionalidades para poder comprobar y recibir alarmas a distancia y por tanto intervenir adecuadamente.

Pero no existe una concienciación ciudadana sólida en esta materia, igual que cada vez es más frecuente que se doten a las viviendas de preinstalación de sistemas de seguridad, o que los propietarios las instalen por su cuenta ante el miedo a que vulneren su intimidad, en lo referente a prevención de incendios no sucede lo mismo, quizás por ver un incendio como algo lejano que no nos puede ocurrir a nosotros.

Para ello las administraciones competentes en materia de seguridad deberían comenzar por:

  • Exigir a las nuevas construcciones, cualquiera que sea su uso, disponer de dispositivos para la prevención de incendios.
  • Exigir a las construcciones más antiguas tambien, para que dispongan de sistemas de prevención de incendios, no solo en las zonas comunes sino en las propias viviendas, realizando campañas de concienciación, facilitando ayudas para la instalación, asesoramiento y efectuando controles para un cumplimiento real.
  • Ante las situaciones de pobreza energética y falta de medios, se deben de facilitar los medios para que aquellas personas con falta de recursos puedan disponer de los servicios básicos , entre ellos el de poder disponer de medios para combatir el frío, estableciéndose ayudas para que puedan utilizar aquellos sistemas menos peligrosos desde una perspectiva de la salud y del peligro de que se produzca incendios por sobrecarga de instalaciones eléctricas, mala combustión de estufas o la utilización de medios anticuados y peligrosos como braseros de ascuas, o chimeneas sin limpiar con hollín acumulado en los conductos.

Por último uno de los aspectos a tener en cuenta es, además de los medios para una efectiva prevención, es  disponer de vías de evacuación accesibles en caso de producirse un incendio.

Una de los medios más utilizados para evitar intrusiones no deseadas en las viviendas es la de instalar rejas en las ventanas, cuando esta son de planta baja, pero esto que puede resultar eficaz para la intrusión, puede convertirse en una jaula en caso de incendio impidiendo salir de la vivienda, por ello la importancia de no eliminar las vías de evacuación que se dispongan con este tipo de medidas, y en caso de instalarlas que sean anti pánico de fácil apertura desde el interior.

Las soluciones mejor antes que después de las desgracias.

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