Pasillos antirretorno o cómo mantener aeropuertos bajo control

En los aeropuertos, los pasillos antirretorno suele instalarse en las llamadas zonas de seguridad crítica. Los aeropuertos son lugares de paso diario de millones de personas, equipajes y mercancías; estas instalaciones además cuentan con dispositivos y maquinaria muy sofisticada y de gran valor económico, de ahí que se hayan intensificado los controles y seguridad en los últimos años, especialmente a raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

pasillos antirretorno

La seguridad aeroportuaria es muy amplia ya que debe tener en cuenta distintos puntos clave a la hora de proteger a los usuarios, personal de tierra, tripulación, instalaciones y centros operacionales, pero esta seguridad también tiene que garantizar la facilidad de paso tanto a las personas con movilidad reducida y a sus acompañantes, como al resto de usuarios. Los aeropuertos del siglo XXI tienen que ser capaces de garantizar la seguridad sin entorpecer la movilidad, evitando retrasos y colapsos, especialmente en caso de que se produzca una emergencia y se tengan que evacuar las instalaciones.

Manusa, como especialista en puertas automáticas y sistemas de control de acceso ofrece productos totalmente adaptados a la actual demanda aeroportuaria, como por ejemplo el Pasillo Antirretorno Toran.

El pasillo antirretorno Toran de Manusa es un moderno y sofisticado dispositivo de seguridad creado especialmente para instalarse en aeropuertos, pero también pueden ser instalados en terminales marítimas o ferroviarias, e incluso en infraestructuras de transporte público o en los accesos a edificios públicos que requieran un extra en seguridad. Este pasillo tiene como característica principal unas puertas oscilobatientes que funcionan en esclusa y que garantizan la seguridad gracias a que detectan la direccionalidad de los peatones, impidiendo que éstos puedan circular en sentido contrario.

En el caso de los aeropuertos este pasillo antirretorno suele instalarse en las llamadas zonas de seguridad crítica, normalmente de la zona de desembarque a la zona de acceso controlado o a la de recogida de equipajes, garantizando así tanto la seguridad como el paso fluido de los usuarios, siempre en un único sentido.

¿Cómo funciona un pasillo antirretorno?

Este dispositivo está formado básicamente por dos puertas en esclusa, las cuales se abren únicamente en el sentido del flujo de las personas, facilitando el paso a cualquier persona, independientemente de su condición física, e impidiendo la entrada en contra de este flujo a cualquier individuo ajeno a las instalaciones. Gracias al sofisticado sistema de detección direccionalidad o de retorno indebido de los peatones, en caso de que alguien quisiera acceder en contra del sistema se activaría la alarma, cerrándose y enclavándose de inmediato la puerta automática correspondiente.

El sistema de detección del pasillo antirretorno de Manusa no sólo detecta a los peatones y la dirección que toman, también es capaz de medir el tiempo que un peatón o un objeto estático permanece dentro del pasillo. Si se supera el tiempo de permanencia establecido, sonará una alarma y la puerta de entrada se bloqueará, quedando cerrada hasta que el sistema detecte que el peatón u objeto a abandonado el pasillo por la puerta de salida. Esta primera alarma tiene un sonido leve y desaparece tras liberarse el pasillo, pero si transcurridos 30 segundos desde la detección del objeto éste sigue presente, sonará una alarma de error grave hasta pasados 30 segundos de la liberación del pasillo.