Las empresas españolas pierden 1,18 millones de euros al año por ciberataques

Las empresas españolas sufren una media de 2,8 ciberataques al año, lo que les causa unas pérdidas de 1,18 millones de euros en ese periodo, según los datos del estudio elaborado por la aseguradora QBE. Los riesgos cibernéticos a los que se enfrentan las compañías pueden ocasionar una amplia variedad de problemas, desde la paralización del negocio por fallos en los sistemas, a una brecha de seguridad de la información o, muy comúnmente, una amenaza de extorsión.

perdidas de 1,18 millones de euros

Las nuevas responsabilidades que deberán asumir las compañías que operan en el ámbito de la Unión Europea tras la entrada en vigor del Reglamento General de Protección de Datos Personales el próximo mes de mayo supondrán un doble reto, al tener que adaptarse a los requerimientos legales de esta normativa ante el incremento de los ciberriesgos.

Entre las exigencias del nuevo Reglamento destacan que las compañías deberán implementar las medidas adecuadas, a nivel técnico e incluso organizativo, para garantizar la seguridad e integrar la protección de datos en todos los procesos relativos su tratamiento.

Este nuevo escenario, sumado a la transformación digital que está revolucionando el ámbito de los negocios y de la sociedad, en general, ha impulsado a QBE Insurance Group, uno de los mayores grupos aseguradores y reaseguradores del mundo, a diseñar Cyber Response, una nueva solución aseguradora para dar cobertura integral a las empresas ante las amenazas digitales que ponen en peligro la continuidad de sus negocios, y proteger así a sus clientes.

Entre las principales coberturas que contempla este seguro que QBE lanza ahora en España, destacan la protección cibernética, la seguridad de los datos y multimedia; los gastos de notificación por infracción de privacidad de los datos; de defensa y sanciones por procesos regulatorios; de comunicación y relaciones públicas; de intervención forense y recuperación de activos de información; así como los gastos de servicios de monitorización de crédito; pérdida de beneficio; y extorsión cibernética.