Claves para salvaguardar los datacenters, el cerebro de la organización

La información se ha convertido en el principal activo de una empresa. Millones de datos almacenados y procesados en complejos equipos informáticos que precisan de una acertada y constante combinación de medidas de seguridad físicas y lógicas. Los expertos trazan cuál es la receta para mantener ese tesoro a salvo.

seguridad en datacenters

La información es poder, reza el adagio popular. En los últimos tiempos, este axioma ha cobrado plena actualidad hasta el punto de que los datos que una organización maneja se han erigido en el activo más valioso y, por tanto, el que hay que proteger con más mimo.
Los Centros de Proceso de Datos (CPD) o Data Centers son aquel espacio donde se concentran los recursos necesarios para el procesamiento de la información de una organización.

La imagen más común es la de una instalación de gran tamaño y complejidad donde se almacena una gran cantidad de equipamiento informático y electrónico. Su finalidad persigue dar acceso a la información que una compañía precisa para realizar sus actividades de negocio y para garantizar la continuidad del servicio a los diferentes grupos de interés para la organización, ya sean clientes, empleados, proveedores, partners o ciudadanos.

En su protección entran en juego elementos tanto de seguridad física como lógica, ya que es clave garantizar la confianza de las empresas a las que el data center presta servicio. Según explican los expertos consultados, esas medidas abarcan desde la monitorización de la temperatura de los equipos informáticos hasta las medidas efectivas contra los ciberataques, pasando por evitar accesos indeseados a las instalaciones.

Dos caras de la misma moneda

Seguridad física y lógica son dos caras de la misma moneda. Prevenir intrusiones físicas es tan importante como evitar que los ciberdelincuentes vulneren nuestros sistemas o ser capaces de mitigar un ataque de DDoS”, expone Jorge Rey, commercial security manager de Colt Technology Services.  Para Rey, “la clave es la elección de los sistemas adecuados para mitigar los riesgos identificados y un mantenimiento adecuado”. Entre los elementos de seguridad física con que todo data center debe contar figuran los de control de accesos, videovigilancia, sistemas de alarmas, monitorización de temperatura y sistemas de climatización de los servidores.

Siguiendo ese orden, la primera prevención que hay que adoptar es la de garantizar que solo accedan a las instalaciones las personas autorizadas para ello.  En este sentido, Pablo Sánchez Ponce, technology manager de Nexica, señala alguna medidas estándar que se deben poner en práctica. “La validación de la entrada a través de tarjetas personales, sistemas biométricos o la combinación de ambas en forma de doble factor ha de ser la primera barrera física a superar”, señala Sánchez Ponce.

Para reforzar el ámbito de la seguridad exterior son también necesarios “vigilantes de seguridad 24×7; y sistemas de vigilancia por cámara de todo el perímetro“, afirma Raquel Figueruelo, marketing manager de Interxion España. En este ámbito también son fundamentales los sistemas de alarmas, tanto perimetrales como internas, para alertar de visitas no deseadas.

Además de supervisar quién accede a nuestros equipos, otra clave no menos relevante para el correcto funcionamiento del data center es la monitorización periódica y controlada de la temperatura y climatización de los servidores. A este respecto cabe destacar a las medidas de protección contra incendios como otra de las herramientas para garantizar la salvaguarda de los sistemas.

Lea el reportaje íntegro en CUADERNOS DE SEGURIDAD.

 

Imágenes: Shuterstock / Gorodenkoff