La unidad de seguridad de Ingram crece un 40% con la vista puesta en el business intelligence

La unidad de negocio de Physical Security de Ingram Micro ha crecido en España en torno al 40% en los tres primeros trimestres del presente ejercicio, casi el doble que el crecimiento medio experimentado en todas sus unidades de negocio. Así lo avanzó el responsable de la división de Valor del mayorista de informática, Alberto Pascual, quien puso en contexto este incremento de facturación al recordar que las soluciones de seguridad física se incorporaron a la compañía en junio de 2015 y por tanto el punto de partida es inferior al de otras áreas más consolidadas.

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Los planes de futuro en esta unidad de negocio pasan por incorporar “soluciones de videovigilancia orientadas al business intelligence”, apuntó Pascual, quien avanzó que próximamente se conocerán los nombres de dos nuevos fabricantes que se sumarán al porfolio del mayorista.

Una oferta que ya cuenta con soluciones en áreas como CCTV, software de grabación, almacenamiento NAS, control de accesos o infraestructuras de red y cableado, de la mano de fabricantes de primer nivel como Axis, WD, Seagate, See-tec, ZKTeco o D-Link, entre otros.

Recientemente, Ingram suscribió un acuerdo con el fabricante británico Wavesight para distribuir la gama de producto de Wireless Radio para videovigilancia y soluciones de energía solar.

Wavesight ha sido una de las 102 marcas representadas en el Simposium 2017 de Ingram Micro, que reunió en la Cúpula de las Arenas de Barcelona a más de 2.500 asistentes, según los datos ofrecidos por la compañía.

Al término de la sesión, Jaime Soler, director general para España y Portugal, destacó el buen momento que vive la compañía y que se ha traducido en ganar tres puntos de cuota de mercado. Soler presentó los datos recogidos por la consultora Context sobre el canal y que señalan a una facturación entre enero y septiembre de 2017 de 3.149 millones de euros, un 8,7% más que en el mismo periodo del año anterior.

Asimismo, Soler se refirió al cambio de la sede social de Ingram desde Barcelona a Madrid, que justificó para desarrollar su actividad “en un marco legal estable“, en beneficio de empleados, fabricantes y clientes.