La seguridad residencial en diez mandamientos

Como consultor especializado en seguridad contra el delito, quiero aportaros algunas reflexiones que pueden hacer cambiar vuestro actual paradigma de la seguridad y prevención contra el robo residencial.

José Miguel Ángel Olleros
José Miguel Ángel Olleros

José Miguel Ángel Olleros. Director de seguridad privada. Especializado en prevención del delito residencial.

Primero, ser conscientes de la realidad

Pocos recursos del Gobierno de turno. La delincuencia es una inevitable característica de la civilización, que además va en aumento en la medida que aumentan las desigualdades sociales y la migración hacia los núcleos urbanos.

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado tienen limitaciones de recursos para poder atender a la avalancha de actos delictivos y que, en los próximos años, los respectivos gobiernos nacionales o locales deberán decidir las prioridades: gamberrismo de bandas, tráfico de drogas, extorsiones, agresiones físicas, violaciones, secuestros, crímenes, terrorismo, … robos en viviendas.

No hay recursos para todos los delitos y mucho menos para la prevención del delito, de tal forma que la seguridad residencial pasará poco a poco a ser una responsabilidad de seguridad privada que cada ciudadano deberá contratar de forma individualizada, al igual que ahora se contrata su sanidad privada.

Crisis, aumento de desigualdades, pocos recursos policiales, propietarios aceptando mercado de segunda mano sin importar proveniencia, compra de sistemas fast security, viviendas fáciles de entrar y salir …. terreno abonado para la delincuencia.

[El artículo íntegro puede leerse en el número 317 de diciembre de CUADERNOS DE SEGURIDAD]