Aumenta la demanda de detectives privados

El experto en Criminología y colaborador del Máster Universitario en ‘Criminología: delincuencia y victimología’ de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), Christian Moreno, ha señalado el incremento de la demanda de detectives privados para casos relacionados con demandas familiares y delitos informáticos.

detectives privadosDe esta manera, ha explicado que la “extraña” regulación de la custodia compartida y la incertidumbre que la rodea sobre la competencia autonómica o estatal, ha provocado un incremento en los encargos para realizar investigaciones en el terreno familiar. En este terreno, Moreno señala que los temas relacionados con pensiones alimenticias o compensatorias están “cada vez más” en las agendas de los detectives privados, ya que se dan casos de exparejas que trabajan sin declarar o que conviven con una nueva en el domicilio familiar destinado a los hijos.

Delitos informáticos y empresariales

El experto de la VIU ha afirmado que, en el mismo nivel que las investigaciones familiares se sitúan los delitos informáticos, una demanda que “no deja de aumentar” ya sea por una intromisión proveniente de Internet, o bien, de algún trabajador de la empresa. En este caso “es común una fuga de información desde dentro hacia la competencia, o de algún miembro que deja la sociedad para montar su propio negocio con la información de su ex compañía”. Para estas situaciones se aplica la informática forense, un sector donde la demanda “va a seguir creciendo en los próximos años”.

En este campo el detective tiene tres funciones: una preventiva, para evitar sustos y asegurar el control de la información más confidencial y vulnerable; una función de detección para poder investigar cómo y quién hay detrás de un ataque cibernético o una fuga de información; y una tercera función ligada a proporcionar y presentar pruebas de los hechos delictivos delante de un tribunal.

Estas tres demandas en “alza” se suman a los servicios relacionados con los delitos empresariales, una sección que ha aumentado como consecuencia de la coyuntura económica y donde destacan los encargos de investigación de solvencia y localización de deudores, bajas fingidas, fraudes a compañías aseguradoras y mutuas o investigación de competencias desleales entre otras.

El colaborador del Máster Universitario en ‘Criminología: delincuencia y victimología’ de la VIU, ha señalado que los detectives españoles son los más formados de Europa, ya que en su mayoría tienen estudios en criminología y ha aventurado un “potente incremento de la labor de estos profesionales en los próximos años”.

Tanto es así que a finales de 2016, se estima que habrá en España unas 4.000 licencias de investigación privada expedidas por el Ministerio del Interior, aunque ello no signifique que estén todas en activo, ya que ha habido un incremento gradual en los últimos años, según Moreno, debido al aumento de la oferta formativa y ligado a la recuperación económica.

Un crecimiento que lleva aparejado un mayor nivel de paridad de manera que, a día de hoy un 30% de las detectives privadas en España son mujeres y han conseguido “hacerse un hueco en una profesión tradicionalmente masculina”.

En esta línea, ha señalado que se trata de una profesión “con un gran futuro” ya que existen nichos de mercado “prácticamente vírgenes” como las investigaciones ligadas al Medio Ambiente, el maltrato animal, la detección de escuchas, el mistery shopper o cliente misterioso, acoso escolar y Bullying o el robo de identidad en internet.

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