Los robos a viviendas son más frecuentes en el litoral mediterráneo y en Madrid

El invierno es temporada alta de robos en hogares. Los meses de enero, febrero y marzo son los preferidos por los ladrones para actuar y, por tanto, son los que presentan una mayor propensión a presenciar asaltos a viviendas. A estos se suma agosto, un mes igualmente proclive a acoger incidentes. Esta una de las conclusiones del informe “Los robos en los hogares en España” elaborado por UNESPA.

Memoria Social del Seguro 2015Otra de las conclusiones del trabajo es que las provincias donde se dan robos con mayor asiduidad son las que conforman la costa mediterránea. En concreto, llama la atención la situación de Tarragona y Murcia. Más allá del litoral, destaca Madrid por la frecuencia de incidentes.

El estudio forma parte de la nueva edición de la Memoria social del seguro, una publicación que, cada año, realiza la Asociación Empresarial del Seguro. En la elaboración del trabajo se han tomado como referencia 80.000 robos padecidos por un parque de 10 millones de residencias aseguradas y distribuidas por toda España.

Los resultados del informe revelan que los ladrones operan durante todo el año. De hecho, en contra de la creencia popular, su actuación no se intensifica apenas en los periodos estivales. Así lo demuestra el hecho de que los meses de frío son más problemáticos que los de calor –con la salvedad de agosto, que sí presenta un índice de incidentes superior a los días que abarca dicho mes en el año–. En contraste, el otoño es la estación con menos asaltos a viviendas. Esta dinámica pone de manifiesto que muchas veces los delincuentes asaltan segundas residencias. Unos inmuebles que, por definición, presentan índices de ocupación más bajos en la época laboral que en los periodos vacacionales.

La estacionalidad de los robos diverge algo cuando lo que se mide no es la frecuencia de los asaltos, sino su gravedad. Por gravedad se entiende la relación entre el coste del siniestro y el capital asegurado de la póliza. Es decir, aquello que es susceptible de ser robado. El informe de UNESPA considera un robo grave en caso de que el valor de lo potencialmente sustraíble (lo asegurado) y lo efectivamente sustraído (lo robado) se acerquen. Independiente de si el valor sea elevado o bajo en términos absolutos. Bajo este prisma, pues, queda claro que diciembre, enero y agosto son, en este orden, los meses que presentan los robos más llamativos.

La jornada del año en que los robos fueron más graves fue el Día de Reyes (6 de enero). Entre tanto, la jornada en la que ocurrieron incidentes que conllevaron el pago de indemnizaciones más bajas en relación con lo asegurado fue el 15 de julio.

Análisis por territorio

La información recabada por UNESPA permite realizar un análisis territorial de los robos en los hogares. Una revisión de dichos robos que sólo se fijara en el número de incidentes provocaría que las poblaciones más grandes de España aparecieran como las más problemáticas, por el simple hecho de que albergan más población y, por extensión, más viviendas. Para evitar este efecto, en lugar de tomar como referencia el número total de asaltos, el estudio que figura en la Memoria social del seguro 2015 relaciona el número de incidentes con el tamaño del parque de viviendas aseguradoras en tal o cual lugar.

El análisis territorial de los datos deja constancia de que, como se ha avanzado más arriba, las provincias del litoral mediterráneo son las más propensas a presenciar robos en relación con el número de viviendas aseguradas. Entre los puestos de cabeza se sitúan Tarragona, donde es un 65,72% más probable que una vivienda sufra un asalto que en el conjunto del país, y Murcia (44,28%). Entre medias se cuelan Madrid (56,06%) y Toledo (36,52%), en segunda y cuarta posición, seguidas inmediatamente del resto de provincias del Levante. Se da la circunstancia de que las provincias costeras albergan una gran cantidad de segundas residencias de uso, principalmente, estival. Este hecho concuerda con la existencia de un mayor número de robos en invierno.

En el extremo opuesto, las provincias españolas donde es más infrecuente sufrir un robo en casa son Navarra (-66,34%, respecto del conjunto de España), Orense (-65,12%) y Palencia (-63,91%). Todas ellas son, a su vez, provincias de interior.

El mapa varía si, en lugar de la frecuencia, se mide la intensidad de los robos. En este caso, los asaltos más graves se dan en Orense. Aunque ahí ocurran pocos percances, los datos muestran que en dicha provincia un asalto suele ser un 82,41% más grave que en el conjunto de España. Le siguen en importancia Murcia (72,33%), Almería (58,41%) y Teruel (40,78%).

El informe Los robos en los hogares en España también da cuenta del coste medio de los siniestros que sufren las viviendas. En concreto, los datos muestran que los robos tienen un coste superior a los 1.500 euros en Murcia, Cataluña, Baleares y Castilla-La Mancha. Las comunidades autónomas donde el robo típico es menos grave son Aragón y Asturias. Ahí, las pérdidas provocados por un asalto no llegan a los 1.000 euros.

Cuando este análisis se efectúa por provincias, a la cabeza se encuentran Toledo, Gerona, Barcelona, Murcia, Baleares, Orense y Guadalajara. En estos siete casos, el coste medio de los robos supera los 1.500 euros. Los robos más modestos se dan, en cambio, en Palencia, Asturias, Lugo, Álava, Zaragoza, Ávila, Ciudad Real, Jaén, Cuenca y Las Palmas de Gran Canaria. En cada una de estas 10 provincias los asaltos tienen un coste medio inferior a los 1.000 euros.