Seguridad, elemento clave. Rocío Cano, Key Account Manager de Hikvision

A lo largo de los últimos años, se han escrito muchos artículos sobre la seguridad en los hospitales, no es de extrañar dada la gran importancia que tiene asegurar la tranquilidad de los pacientes, empleados y visitantes.

Rocío Cano.
Rocío Cano.

No hay que olvidar que la seguridad es un estado de ánimo, y no hay instalación donde se necesite garantizar más esta sensación, donde el trabajo de los profesionales es crítico y asegurar las mejores condiciones laborales puede afectar a su desempeño, al igual que la importancia de una recuperación rápida de los pacientes.

A esto debemos añadir la complejidad de controlar un escenario, donde el número de visitantes es masivo, diverso y con una arquitectura diseñada para crear un ambiente de puertas abiertas para el público, algo que está directamente reñido con el control de entradas y salidas.

¿Cómo podemos hacer para que el  desarrollo de un hospital siga su curso, y que este tema sea la última de las preocupaciones para todos los «ciudadanos» de estas pequeñas ciudades?

Para poder dar una respuesta clara a esto, se deben evaluar los riesgos reales de la instalación, por ello veremos a continuación los principales factores a considerar.

El primero y principal de ellos, proveer de sensación de protección a los empleados, pacientes, visitantes, así como proteger las zonas críticas del hospital. Para ello, tenemos que encontrar ese punto de equilibrio, a veces difícil de alcanzar, para no sentirse vigilado ni estudiado. Todos huimos de ser participantes de un «gran hermano».

Hay que generar ese ambiente, desde la propia entrada en el perímetro de la instalación. Aquí es donde encontramos el primer sistema de control. La lectura de matrículas. Se trata de un control de accesos de vehículos, capaz de generar listas negras (aquellos vehículos los cuales no se les permite entrar) y listas blancas. Con el objetivo de poner los menores elementos posibles y por lo tanto minimizar los riesgos de equipos intermedios, es importante que el sistema de lectura esté embebido en la propia cámara y que necesite para realizar bien el proceso un número mínimo de píxeles, permitiendo así una gran velocidad de lecturas por minuto.

Dentro del perímetro, y siguiendo con la misma filosofía de no saturar de cámaras la instalación, es necesario realizar un estudio sobre las condiciones de luminosidad, y las escenas que se quieren cubrir, definiendo así la lente y sensor apropiados. La explotación de la tecnología Darkfighter y Lighfighter  con un sensor capaz de dar cobertura a aquellas instalaciones con una baja luminosidad o fuertes contraluces, ofrece una ventaja importante a la hora de obtener buenos resultados en las imágenes. El elemento de vídeo óptimo para esta protección es el domo, el cual nos garantizará una cobertura total, permitiendo realizar rondas del perímetro.

Para el interior del recinto, podemos considerar las cámaras de 360º que han irrumpido fuerte en el mercado. Es una apuesta segura, ya que nos permite con una sola cámara y una estética muy poco invasiva, dar una cobertura de 360º de la escena con una altísima resolución, llegando a ofrecer 12 Mpx. Algo a tener en cuenta es que la cámara sea capaz de gestionar los fuertes contraluces propios de este tipo de instalaciones, teniendo así una imagen nítida.  Para ello el WDR es muy importante (recomendando 120dB o superior). En este tipo de escenarios, aconsejamos que sean antivandálicas, ya que debemos asegurar que esté preparada para ataques violentos.

Para proteger las zonas críticas (farmacia, depósito de gases, calderas e instalaciones técnicas), es necesario potenciar el número de elementos de vídeo, que sean capaces de tener un visionado nocturno, y de generar alarmas en caso de invadir la zona protegida y así poder dar una rápida respuesta por el personal de seguridad.

Con lo comentado anteriormente, podemos garantizar la tranquilidad de pacientes y visitantes, al igual que las zonas críticas pero ¿cómo hacerlo con los empleados, los cuales se enfrentan a situaciones complicadas de manera diaria?

Por un lado, asegurando aquellas zonas donde sólo se permite el acceso de los profesionales.

Este control se puede realizar a través del CCTV, cuyas cámaras tengan embebido una analítica de imagen, generando alarmas ante ciertas reglas predefinidas, como puede ser el cruce de línea, dirección de entrada e incluso objeto abandonado y combinándolo con un sistema de control de accesos, que sea capaz de gestionar una gran base de datos, y que permita rapidez en cuanto a la gestión.

La combinación de ambos sistemas (Control de Accesos y Sistema de CCTV) siempre basados en una tecnología IP, nos permite saber quién, dónde y cuándo, y así actuar en consecuencia.

HikvisionEl segundo objetivo es garantizar las herramientas necesarias al personal de seguridad.

Dentro de este apartado, y antes de entrar en las solucionas a aportar, hay que aclarar que la relación entre el personal de seguridad y los empleados del hospital debe ser de mutua confianza, llegando a generar incluso un solo equipo. Esto es lo que hará que todos los sistemas instalados sean un éxito.

Para que el personal de seguridad, pueda dar una respuesta rápida y tener criterio para actuar correctamente es necesario dar a los explotadores de la información la calidad suficiente que les permite identificar, y poder hacer un análisis forense de la situación al igual que facilidad en la búsqueda de imágenes, sin tener que invertir un tiempo innecesario. Por ello, un software potente capaz de almacenar los 30 días de acuerdo a la Ley de Protección de Datos, y capaz de gestionar la instalación de una manera sencilla y rápida es crítico.

Hay que tener en cuenta que en las zonas más conflictivas y de mayor afluencia (urgencias, admisión, pacientes, salas de espera, UCI), se activan una serie de protocolos de actuación, que serán definidos de acuerdo a la información de la  que el personal de seguridad disponga. Por ello garantizar los puntos comentados anteriormente (calidad y análisis forense) es imprescindible.

Dentro de este capítulo, se puede dotar de una herramienta muy eficaz para la división de vigilantes. El pvr, un grabador portátil con cámara incluida, que permita hacer rondas, grabar cualquier situación conflictiva, capaz de comunicarse con otros compañeros de áreas, mandar la información en tiempo real al centro de control y así poder dar una respuesta rápida y acertada a las situaciones que puedan suceder.

Y por último, como novedad, ¿por qué no utilizar la información de las propias cámaras para optimizar procesos del propio hospital?

La instalación de cámaras de conteo en zonas de gran afluencia, en conjunto con los propios mapas de calor que generan las cámaras de 360º comentadas anteriormente, permitiría combinar los diferentes datos y así obtener estadísticas para saber de manera objetiva horas críticas y zonas de mayor movimiento, para definir de manera adecuada los recursos necesarios y ofrecer mejores servicios en sus instalaciones.

Imágenes: Hikvision, Freepik