3M España: Láminas de seguridad y protección para ventanas

En caso de rotura espontánea de ventanas de vidrio templado de una fachada, producida por la presencia de impurezas de sulfuro de níquel, los cristales rotos pueden caer a la calle sobre los transeúntes y provocar accidentes graves.

3M Láminas para ventanas
3M Láminas para ventanas

Por esta razón, la División de Energías Renovables de 3M ha ampliado su línea de Láminas de Seguridad y Protección para Ventanas – 3M™ Safety Exterior con nuevos modelos 3M™ Safety S40 Exterior (espesor de 100 micras) y 3M™ Safety S70 Exterior (espesor de 175 micras).

Las láminas 3M™ Safety Exterior ofrecen una protección adicional al retener los cristales rotos sujetos al marco de la ventana. También salvaguardan ante actos vandálicos sobre el vidrio, como grafitis, rayados, arañazos y abrasión.

Así, estas láminas proporcionan a las personas y al mobiliario urbano una protección eficaz ante los posibles daños ocasionados por la caída de fragmentos de vidrio. Los trozos de cristal se mantienen unidos a la lámina mediante un adhesivo acrílico.

Aunque la línea 3M™ Safety Exterior ha sido diseñada para su uso en la superficie exterior de las ventanas, también se puede utilizar para aplicaciones en interior.

Diseño

Las Láminas de Seguridad y Protección para Ventanas de 3M™ están compuestas por una película de poliéster transparente con una capa superficial resistente a los arañazos y una capa de adhesivo acrílico.

La película presenta elevada resistencia a la tracción y gran elongación antes de la rotura, aumentando el aguante del sistema de acristalamiento frente a impactos y presión. También reduce significativamente la transmisión de los rayos UVA y UVB, principal causa de decoloración del mobiliario.

La transmisión de luz visible se sitúa en el 89 por ciento, mientras que el bloqueo de los rayos ultravioleta alcanza el 99 por ciento.

Las láminas 3M™ Safety Exterior están certificadas en resistencia al impacto de acuerdo con la norma EN 12600.

Instalación y limpieza

Estas láminas se instalan utilizando agua y una solución jabonosa: la adherencia completa se consigue pasados unos veinte días. La limpieza se puede realizar mediante el uso de los productos habituales para cristales. Se recomienda emplear esponjas sintéticas, paños suaves y escobillas de caucho, como las fabricadas por 3M.