«En España se respira arte y cultura por todos los rincones», Andrés Martín Ludeña

Érase una vez un hombre que ante la dureza de la vida apostaba por el coraje y la valentía. Un hombre que creía en la grandeza de las personas y el valor de la amistad. La de Andrés Martín Ludeña, director de Seguridad de Evo Banco –y vicepresidente de la Asociación para la Protección del Patrimonio Histórico (Protecturi)– es una historia de recuerdos perdurables, pasiones confesadas y etapas profesionales. Llega al punto de encuentro de este «Un café con…» –un moderno Gastrobar en pleno corazón financiero de la capital– «esquivando» uno tras otro ejecutivos «trajeados». Dos cafés son testigo de una tranquila y cuidada conversación, aderezada con continuos saltos del presente al pasado, donde nuestro protagonista, que no «esquivó» ni una sola de las preguntas, hizo un amable recorrido por el diario de a bordo de su vida.

Andrés Martín Ludeña
Andrés Martín Ludeña

Entremezclándose con el «hilo musical» de tempranas charlas laborales, sus palabras se encadenan para relatar cómo, aunque con una profunda vocación militar, decidió cambiar de uniforme e ingresar en el Cuerpo Nacional de Policía. Catorce años en la Brigada de Policía Judicial del Grupo de Homicidios dedicados a la investigación de secuestros, homicidios, extorsiones,… Y de ahí, el salto a una de las principales empresas de transporte y logística del país, donde descubrió el mundo de la seguridad privada. Garantizar la protección del transporte e implantar un departamento de Seguridad fueron parte de sus principales cometidos, pero allí sobre todo aprendió a «hacerme mejor profesional y persona», apunta. Hombre de ciclos laborales –asociados a traslados residenciales-, pronto se embarcaría en un nuevo proyecto, Caixa Galicia, y ahora… EvoBanco. Dos décadas ligado al mundo de la seguridad privada como testigo de cambios normativos, modelos de negocio, crisis empresariales…, y siempre rodeado de «magníficas personas». Ha sido con este sector, y algunos de sus profesionales –«y grandes amigos», matiza–, con quien comparte una de sus mayores pasiones, el arte; y además, la puesta en marcha de Protecturi. De claras ideas y firmes propósitos, Andrés Martín Ludeña – no duda en recalcar que no ser un enamorado del arte y la cultura en España es muy difícil. «Solo hay que pasear por cualquier ciudad y abrir bien los ojos. En nuestro país se respira arte y cultura por todos sus rincones». Martín Ludeña tiene la elegancia y el saber de aquel que ha atravesado el siglo XX habiendo sellado en sus mirada todo lo vivido. Natural de San Fernando, Cádiz, –hijo de militar del Cuerpo de Infantería de Marina y una «supermadre» dedicada al cuidado de sus cinco hijos- su voz se entrecorta al soñar por unos instantes con aquella infancia «tremendamente feliz», donde aprendió esos valores que guían ahora su vida: respeto, amistad, trabajo, compromiso,… Con una innata simpatía, se confiesa un apasionado de los «platos de cuchara» y la «buena carne», además de ser un gran aficionado a los aceites, «los pruebo allá donde voy. El aceite español es un auténtico lujo», explica. Lector de novela histórica, dedica su tiempo libre a la familia, con quien comparte momentos de playa y naturaleza. Para él, el paraíso está con los suyos… No lo olviden, es un buen consejo.●