«¿Mi sueño por cumplir? Poder vivir día a día junto a los míos», Anna Aisa. Gerente de ACAES

 

No se imagina que el eje de esta entrevista girará en torno a un mundo de emociones, sueños cumplidos y recuerdos. Llega con paso firme –y, cómo no, «colgada» del móvil–, en medio del maremágnum propio de una gran ciudad. Pero en unos minutos, Anna Aisa, gerente de la Asociación Catalana de Empresas de Seguridad (ACAES), tiene la virtud de convertir la algarabía de una cafetería de un centro comercial de Barcelona en un tranquilo rincón donde alimentar la conversación. Sin mediar pregunta alguna, es ella quien comienza una charla informal en la que mostrará a una mujer llena de talento, segura de sí misma y con una sensibilidad e incomparable filosofía de vida.

Anna Aisa
Anna Aisa. Gerente de la Asociación Catalana de Empresas de Seguridad. ACAES

 

 Las palabras fluyen una detrás de otra cuando evoca cómo fue capaz de abandonar su primer puesto de trabajo y sueldo –tras licenciarse en derecho y realizar un master sobre «Abogacía de Empresa», con excelentes calificaciones–, porque se «aburría». Aquella jovencita ya apuntaba maneras. «Sin cobrar un duro» se convirtió en pasante de un bufete de abogados. Curtida ya en las tareas de los juzgados montaría su propio despacho con varios compañeros. Con una exitosa carrera profesional a sus espaldas, lo dejaría todo por estar al lado de sus hijos. «Juicios por la mañana y por la tarde atendía a los clientes. Mis “chicos” me echaban en falta, no los veía… no podía seguir con ese ritmo y no lo dudé ni un instante», apunta.

Transcurrido un tiempo retomaría su vida laboral de la mano de ACAES. Ante un sector totalmente desconocido, Aisa tuvo ante sí un gran desafío, «por ser joven, mujer, en un sector eminentemente masculino, y… del Barça», –reproducimos sus propias palabras mientras lanza una sonora carcajada–. Fue «muy duro empezar de cero», pero ahora siente el respeto y cariño de todo un sector al que dedica «horas y horas de trabajo, porque estoy feliz con lo que hago y, además, cuento con grandes amigos».

Por momentos, este «plácido rincón» despierta en esta mujer, de carácter fuerte –«quizás soy muy directa y a veces brusca en mis palabras», explica–, a la niña que un día fue solo con preguntarle por su infancia. Su recuerdo lleno de emoción –y lágrimas– es inmediato, «mi abuelo Quim». «Mi padre fue un gran luchador. Con su esfuerzo llegó a tener fábricas en España México y EE.UU. Mi madre cuidaba de nosotros y a nuestro lado siempre estaba el abuelo», cuenta con nostalgia.

Ahora «presume» de ese «maravilloso viaje» que hace cada año por Europa junto a sus amigas y «sin maridos», pero también de poder disfrutar de la familia y su perra Puça en la playa o de una tranquila tarde escuchando el sonido del agua de un río. «No te olvides de decir que me leí la Ley de Seguridad Privada sentada a la orilla de un río».

¿Sueños por cumplir? Ni se lo piensa. «Poder vivir día a día junto a los míos». Independiente, audaz, decidida, cariñosa y apasionada,… ella sí que ha sabido plasmar sus sueños en cosas sencillas.