«La seguridad no es patrimonio de nadie, es un deber y una necesidad de toda la organización»

Casi un año después de la creación de Cecabank, Ignacio Gisbert, jefe de Personal -Seguridad y Servicio de esta joven entidad, asegura en esta entrevista que la combinación de la prevención, la profesionalidad y la concienciación de la seguridad como un bien «necesario para todos y por todos», son las claves para conseguir una seguridad satisfactoria. Además, analiza cómo se articula el departamento de Seguridad, y ofrece una valoración sobre el Proyecto de Ley de Seguridad Privada, entre otros temas.

IGNACIO GISBERT

—Casi un año después de la puesta en marcha de Cecabank, entidad creada por la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), ¿cuáles fueron los pilares y proyecto sobre el que se asentó la constitución del departamento de Seguridad de la entidad?

—CECA, desde el pasado mes de noviembre, siguiendo el esquema de otras muchas entidades financieras, decidió llevar a efecto el ejercicio indirecto de la actividad financiera por medio de una entidad de nueva creación, Cecabank.

La gestión del departamento de Seguridad de esta joven entidad es una nueva responsabilidad que asumimos con la ilusión que este nuevo proyecto conlleva para toda la organización, pero sustentada sobre las bases de un departamento de contrastada experiencia y profesionalidad.

Esta nueva etapa sigue marcada por una clara vocación de servicio al sector financiero en estrecha colaboración con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

Como departamento de Seguridad nuestra actividad se divide en la gestión interna, como un departamento más de Seguridad de una entidad financiera, y como gestión externa, en donde ejercemos una labor institucional de representación por medio de nuestra presencia en órganos y comisiones críticas para la gestión e implementación de la seguridad tanto a nivel sectorial como nacional.

 

—¿Cuál es la estructura e infraestructura actual del departamento de Seguridad de Cecabank? ¿Cuáles son las funciones específicas?

—El departamento de Seguridad de Cecabank, con el fin de lograr una gestión eficaz y global, integra varias unidades que requieren de una estrecha e imprescindible colaboración, así pues bajo la misma dirección se ha integrado la gestión de los inmuebles, la prevención de riesgos laborales y la propia seguridad.

Hemos querido evitar posibles competencias entre departamentos en favor de un concepto lógico y natural de integración en la gestión para obtener mejores logros y un claro ahorro de costes, pues se facilita la labor presupuestaria, la puesta en funcionamiento y se optimizan tanto los recursos humanos como los materiales.

En lo que al personal se refiere, y bajo la figura del director de Seguridad, el departamento cuenta además con director de Seguridad delegado a todos los efectos, y fundamentalmente se divide en personal operativo, administrativo, de sistemas y de relaciones institucionales, realizando labores propias de cada área.

—Teniendo en cuenta que cada entidad bancaria tiene una estructura singular, ¿con qué medios y medidas de seguridad deben contar?

—Si tuviéramos que buscar un símil para definir a la Seguridad Privada en España, este sería el «Sprint», pues debemos sentirnos muy orgullosos de la profesionalización que se ha producido en este ámbito desde principios de los años noventa. Se partía de la nada, de los usos y costumbres, pero la Ley de Seguridad Privada, su reglamento y las órdenes de desarrollo han conformado un marco normativo completo y exhaustivo, que si bien es cierto que nota el paso de los años, no lo es menos que de cara a las entidades financieras ha permitido establecer una estructura de seguridad bastante homogénea entre todas las entidades, en donde además he de destacar, por ser de vital importancia, que lejos de entrar en competencia, son un magnífico ejemplo de solidaridad y compañerismo ante la prevención de los delitos y la puesta en práctica de políticas comunes.

En materia de seguridad es evidente que la seguridad evoluciona a una velocidad vertiginosa; en materia de seguridad física podemos jactarnos de tener una situación plenamente consolidada, pero dentro del sector financiero, merece especial atención la ciberseguridad, que por su propia idiosincrasia merece una atención constante e inmediata, que va más allá del esfuerzo que hacen los instrumentos de la seguridad pública, aunque en los últimos años ha habido una importante concienciación y ya forma parte de los planes estratégicos de los Cuerpos Públicos. Esta partida la ganará quien logre anticiparse a la ciberdelincuencia.

 

—¿Cuáles considera que son los elementos fundamentales a la hora de plantear una seguridad integral?

—Hoy es frecuente que el término «seguridad integral» se utilice con cierta ligereza, o como un elemento de «venta» o sinónimo de «modernidad», pero desde Cecabank, en esta nueva etapa hemos consolidado lo que para nosotros supone el verdadero concepto de integración de la seguridad a todos los niveles, siendo generosos en la distribución de funciones, pues partimos de la base de que la seguridad real y efectiva es responsabilidad de toda la organización, y esta gestión se lleva a efecto por medio del denominado «Comité de Seguridad Global», que está constituido por un total de 15 mandos de la entidad, con representación de todas las áreas o departamentos potencialmente involucrados en seguridad, desde la protección de datos, la prevención de riesgos laborales, blanqueo de capitales, organización, seguridad física, seguridad informática, etc.

A nuestro criterio la gestión de la seguridad, para ser real y efectiva, debe de estar basada en un esquema de generosidad en su gestión, donde todos aporten, pues la Seguridad no es patrimonio de nadie, es un deber y una necesidad de toda la organización.

 

—¿Cómo cree que está afectando la situación económica al sector de la Seguridad Privada? ¿Y de una manera concreta al sector de la Seguridad Bancaria?

—El actual contexto económico afecta indudablemente a la seguridad de una forma clara, los tiempos actuales fuerzan a una optimización de los recursos de forma más eficaz y eficiente, este es el momento de apostar por buenos gestores.

Actualmente se tienen que mejorar resultados con una inversión menor, pues la crisis afecta a las empresas, pero no a los delincuentes, ni a grupos organizados de desestabilización, lo cual está requiriendo una mayor creatividad por todos los actores implicados, y un refuerzo de las labores de inteligencia, desde los directores de Seguridad a las empresas de seguridad, pasando por las administraciones. Sin duda estás soluciones inteligentes, darán buenos resultados para el futuro.

Desde el punto de vista normativo es muy de agradecer la coherencia con los tiempos actuales del nuevo anteproyecto de la Ley de Seguridad Privada, que contempla plazos más flexibles para llevar a efecto determinadas actualizaciones tecnológicas que suponen  grandes inversiones, y respeta la vida útil de sistemas en vigor.

 

—¿Cuáles considera que son las claves para una seguridad satisfactoria en las instalaciones bancarias?

—Sin duda la combinación de la prevención, la profesionalidad y la concienciación de la seguridad como un bien necesario para todos y por todos.

Al margen de estos elementos culturales que se deben implementar en toda la organización, resulta imprescindible acertar con los medios elegidos, que no tienen por qué ser los más caros o los más sofisticados, sino los que mejor se adapten a las necesidades de cada empresa, y para ello es imprescindible un gran conocimiento de la organización que se gestione, y contar con buenos y leales proveedores, que sean más un «partner» que un proveedor.

Junto con los avances en medios técnicos, es imprescindible la prevención que aporta el personal bien preparado para reducir el riesgo, y el desarrollo de unos procedimientos lógicos, claros y asequibles como clave del éxito para salvar vidas, ahorrar costes y reducir las pérdidas.

 

—Recientemente ha sido aprobado en Consejo de Ministros el proyecto de Ley de Seguridad Privada, ¿podría hacernos una valoración del nuevo texto normativo? ¿Y desde el punto de vista de la Seguridad Bancaria?

—El proyecto de ley, transcurridos 20 años desde la última ley, era sin duda una necesidad, que se recibe por el sector con ánimo positivo, si bien deja muchas cosas por concretar al ulterior reglamento.

Visto desde una óptica sectorial es cierto que priva al sector financiero de algunas facultades, y dota de un gran poder a las empresas de seguridad, pero en su conjunto pensamos que contribuirá a consolidar el sector de la Seguridad Privada, profesionalizándolo aún más si cabe, y sobre todo realiza una labor tanto integradora como complementaria con los Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que sin duda dará grandes frutos, pues acuña un nuevo concepto de gestión flexible que permite adaptarse a diversos escenarios y entornos.

 

—Bajo su punto de vista profesional, ¿cree que la figura del responsable de Seguridad está totalmente integrada y reconocida dentro del entramado departamental de las grandes corporaciones bancarias?

—Con los años la figura del responsable de Seguridad se ha ido haciendo un hueco al más alto nivel, pero queda mucho por hacer hasta que se reconozca el valor de muchos profesionales que contribuyen a hacer de sus entidades empresas más seguras, más responsables y sobre todo más preparadas para hacer frente a los momentos difíciles que por desgracia en ocasiones tenemos que afrontar. ●