«Es fundamental la especialización en la gestión de cada una de las vertientes de la seguridad: patrimonial y laboral»

«La gestión de la seguridad de un hospital requiere que dependa de un profesional acreditado como director de Seguridad por el Ministerio de Interior y, a poder ser, con dedicación exclusiva, que disponga de los recursos humanos y tecnológicos necesarios en función del nivel de riesgo que se asuma, centralizando los recursos electrónicos y las operativas establecidas en un Centro de Control donde pivote toda la gestión de la vigilancia», explica Francisco Gómez Díez. Cap del Servei de Seguretat i Circuits del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, de Barcelona.

Francisco Gómez Díez. Cap del Servei de Seguretat i Circuits del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Barcelona

 

¿Cuáles son las funciones específicas que lleva a cabo el área de Mantenimiento/Seguridad del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau? ¿Cómo está estructurada?
—Los Servicios de Mantenimiento y Seguridad están gestionados por responsables de ámbitos profesionales diferentes, dependiendo los dos de la misma Dirección de Ingeniería y Obras, que a su vez forma parte del Comité Directivo del Hospital.

Francisco Gómez, a la izquierda de la imagen, en la Sala de Control del Hospital.

El Servicio de Seguridad y Circuitos da cobertura transversal a las diferentes organizaciones que componen la entidad Sant Pau y a otras administraciones usuarias del recinto, está declarado como departamento de Seguridad en el Ministerio del Interior, y es a su vez subsidiario de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y Policía Autonómica.
Las funciones específicas del Servicio de Seguridad vienen reguladas en la Ley de Seguridad Privada, y están basadas en la seguridad para la protección de las personas y bienes, adaptadas a las necesidades propias de nuestro Hospital. Entre otras, las funciones de vigilancia del personal de seguridad son: control de accesos, aperturas y cierres de espacios, gestión de alarmas, videovigilancia, custodia de pertenencias, circulación de vehículos, activación de protocolos e intervenciones por actos antisociales, las funciones administrativas están basadas en la gestión de: partes diarios, informes de incidencias, tarjetas de identificación, accesos restringidos, taquillas, llaves, permisos de fuego, protocolos, procedimientos internos y normas básicas del Servicio.

—A grandes rasgos, ¿podría indicarnos los medios y medidas de seguridad con que cuentan las instalaciones de Hospital de la Santa Creu i Sant Pau?
—En lo referente a recursos humanos disponemos de vigilantes de seguridad que dan cobertura a puestos específicos como: urgencias generales, conductas aditivas, accesos principales, muelle de carga y descarga, centro de control de seguridad y a puestos de cobertura general como son los de rondas.
En lo referente a recursos tecnológicos disponemos de equipos y sistemas electrónicos (340 cámaras, 240 detectores de presencia, 662 contactos magnéticos, 305 controles de acceso y 130 pulsadores antipánico de emergencia) que dan cobertura a: exteriores del recinto, accesos a edificios, salidas de emergencia, zonas de circulación de visitas, zonas de circulación restringida, áreas asistenciales, administrativas y de servicios, etc., aplicando protocolos específicos para cada una de las especialidades.

—¿Qué riesgos y problemas se encuentra el responsable de Seguridad en el desempeño de sus funciones en un gran centro hospitalario como es Santa Creu i Sant Pau?
—La configuración del recinto histórico de la entidad Sant Pau es como una pequeña ciudad de 130.000 m2 con 21 pabellones catalogados patrimonio de la humanidad, la mayoría en fase de restauración y destinados parte de ellos para ubicar instituciones internacionales, otros están actualmente destinados a: Facultad de Medicina, Formación, Biblioteca, Instituto Catalán de Ciencias Cardiovasculares, Banco de Sangre, Servicios Religiosos, Escuela Universitaria de Enfermería, Fundación Oncológica, Logopedia, Administración y un edificio de nueva construcción con 110.000 m2 útiles (Hospital actual), destinado a actividad sanitaria las 24 horas todos los días del año, por el que circulan aproximadamente 10.000 personas /día y 6.000 en hora punta, conviven conjuntamente diferentes tipos de profesionales tanto propios como externos al mismo tiempo que usuarios, familiares de pacientes, visitas técnicas, visitas comerciales, visitas oficiales, celebración de congresos, jornadas técnicas, videoconferencias, visitas guiadas, exposiciones, etc., dispone de instalaciones específicas como: helipuerto, calderas centrales, transformadores eléctricos, centralización de gases, salas de bombas, centralita telefónica; instalaciones especiales como las radioactivas y biológicas, y servicios centrales como: Informática, Laboratorios, Farmacia, Cocinas Centrales, Logística, Ensayos Clínicos, etc., algunas de estas instalaciones con un alto nivel de riesgo por sus características al ser susceptibles, ante un posible sabotaje, de generar una paralización parcial o total de la actividad del centro, o debido a manipulaciones incorrectas por personas no autorizadas. Las intervenciones más frecuentes del personal de seguridad vienen a ser principalmente por: pacientes agitados (en especial en Urgencias Generales y Urgencias de Psiquiatría), hurtos, estacionamiento indebido de vehículos y en un segundo lugar robos, señales de alarmas por conatos de incendios y/o por intrusión.
El principal problema para abordar la seguridad en nuestro centro pasa por la falta de estabilidad del personal de seguridad; la sustitución de un profesional conocedor de la operativa de su puesto por otro que desconoce nuestras normas específicas y sin formación especializada, nos afecta directamente en la calidad del servicio que se está prestando.

—¿Cuáles considera que son las claves para una seguridad satisfactoria en las instalaciones hospitalarias?
—La gestión de la seguridad de un hospital requiere que dependa de un profesional acreditado como director de Seguridad por el Ministerio de Interior y, a poder ser, con dedicación exclusiva, que disponga de los recursos humanos y tecnológicos necesarios en función del nivel de riesgo que se asuma, centralizando los recursos electrónicos y las operativas establecidas en un Centro de Control donde pivote toda la gestión de la vigilancia.
Ha de corresponder al responsable de Seguridad la gestión del mantenimiento correctivo y preventivo de las instalaciones de seguridad existentes y la intervención directa en la implantación de nuevas, según lo establecido en el apartado de las funciones del director de Seguridad del Reglamento de la Ley de Seguridad Privada.
Desarrollar los recursos y medidas que se necesiten en un Plan Director de Seguridad compuesto por un programa que lleve a cabo un estudio de necesidades basado en análisis de riesgos, criterios de cobertura, medios de protección, recursos humanos técnicos y organizativos, todo desarrollado conjuntamente con el responsable de Seguridad del centro y los diferentes estamentos del mismo.
La implicación con los responsables de las organizaciones internas creando conjuntamente protocolos de actuación para posibles situaciones de emergencia en materia de alarmas, incendios, hurtos, robos y otros en función de los riesgos propios de la actividad de cada Servicio, así como creación de protocolos con procedimientos compartidos sobre la actividad del día a día, prestándoles el soporte necesario dentro del marco legal permitido por la ley, en consecuencia ser útiles en la mayor medida posible para las diferentes actividades que forman nuestra organización.
Formación especializada para el personal de seguridad previa a la incorporación al servicio, incluyendo periodo de prácticas por cada puesto de vigilancia. El vigilante de seguridad que ha de prestar servicio en un hospital ha de ser consciente que su principal cometido es salvaguardar la actividad del centro teniendo muy presente que, a diferencia de otras entidades, la materia prima de nuestra organización es la salud de las personas, hecho que requiere de mucha mano izquierda y guante blanco en el servicio que se presta.
El conocimiento físico de las instalaciones, por parte del personal de seguridad, así como de las diferentes actividades que la componen y los riesgos que comportan cada una de ellas.
Disponer de una base de datos potente y actualizada que pueda facilitar información a tiempo real.
Concertar con la empresa de seguridad la disposición de un retén permanente de personal formado debidamente y preparado para el Hospital.
Establecer un proceso selectivo del personal de seguridad para cada puesto de vigilancia.
Garantizar la estabilidad del personal de vigilancia.
Mantenimiento activo de los planes de autoprotección.
Sensibilizar a los trabajadores del centro transmitiéndoles formación sobre cultura en seguridad.
Colaboración mutua con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
Intercambio de experiencias con otros profesionales del sector y participando en congresos, jornadas técnicas, etc.

—¿Cuáles considera que son los elementos fundamentales a la hora de plantear una seguridad integral en un hospital?
—En una organización compleja como es la entidad Sant Pau es fundamental la especialización en la gestión de cada una de sus dos vertientes de la seguridad, la patrimonial y la laboral.
En nuestro Hospital, la seguridad física corresponde al Servicio de Seguridad y Circuitos y la gestiona el jefe de Seguridad, y la seguridad laboral corresponde al Servicio de Prevención y Riesgos Laborales y la gestiona el jefe de Medicina de empresa. La colaboración entre servicios es estrecha y permanente, habida cuenta de los factores comunes que nos unen, especialmente en la elaboración y actualización continuada del plan de autoprotección y su formación continuada on-line para los empleados internos y externos del hospital. Otras tareas compartidas son la gestión conjunta de vestuarios, taquillas e incidencias detectadas por el personal de seguridad relacionadas con el ámbito laboral.

—Un tema como es el de la seguridad, que cada vez adquiere mayor importancia en todos los sectores y ámbitos de la sociedad, ¿cree que actualmente los usuarios de los centros sanitarios valoran las medidas de seguridad implantadas en las mismas o, sin embargo, se trata de algo que pasa desapercibido?
—En lo que a seguridad corporativa se refiere, el usuario no suele relacionar un hospital como una entidad de riesgo, por lo que de entrada, no nos consta que el hecho de hacer uso de nuestras instalaciones le genere inseguridad.
El usuario como paciente puede valorar una parte de los recursos de que dispone el Hospital en materia de seguridad, cuando de manera particular requiere de un servicio como el de custodia de pertenencias o una intervención específica motivada por un robo o hurto personal, etc., de no ser así no son conocedores de los recursos y medios de que disponemos.
En lo que hace referencia a recursos humanos la mayor parte de los hospitales disponen de un vigilante de seguridad ubicado en el acceso principal y en ocasiones son a ellos a quien el usuario se dirige para consultar u orientarse, ésta es la seguridad que normalmente se percibe desde fuera, lo mismo que nos ocurre a todos cuando accedemos a otros edificios o empresas.
En lo que hace referencia a los sistemas electrónicos, los usuarios no aprecian las instalaciones o equipos de los que dispone el Hospital porque normalmente no los identifica, si bien son conocedores de la existencia de sistemas de videograbación mediante la señalización que obliga la Ley de Protección de Datos.
Cuando hemos tenido la necesidad aumentar los recursos de seguridad por motivos específicos, y no precisamente por situaciones de alarma, en lugar de transmitir más sensación de seguridad hemos conseguido el efecto contrario dando la impresión de que algo anormal está pasando. Entre otros, existe una descripción del concepto seguridad que la define como «un estado de ánimo», en este caso es preferible exteriorizar lo justo para no alertar.


—Sí, existe un programa de formación on -line hecho a medida en prevención de riesgos laborales de aplicación a todos los empleados del centro.
También existen cursos de formación presencial para afrontar la violencia en el lugar de trabajo.
Añadir una frase del político alemán Willy Brandt relacionada con la seguridad:
«Nunca el mundo ha ofrecido tantas posibilidades y tantos riesgos, de nosotros depende aprovechar aquellas y reducir estos».